Al menos tres reuniones. Leire Díez, la supuesta fontanera del PSOE, mantuvo ese número de encuentros en persona con la directora general de la Guardia Civil, y conversaciones a través del móvil, con el propósito de hacerle llegar información en beneficio de los objetivos de la trama por la que se investiga a la supuesta periodista de investigación. Instó además a que la directora, Mercedes González, iniciara una “investigación interna” en el seno del instituto armado contra la UCO, el órgano central del servicio de policía judicial de la propia Guardia Civil. Así lo recoge uno de los atestados del Cuerpo incorporados al sumario del caso Leire, al que ha tenido acceso EL PAÍS. La UCO describe cómo Leire Díez “habría comenzado a preparar una vía a través de la Directora General de la Guardia Civil” que se concreta en una pretensión: “Armar lo que quiero hacer con la UCO a nivel administrativo” o “llevar a cabo una ‘Investigación interna G. C. [Guardia Civil] para filtraciones”, según Díez anotó en su agenda. La Unidad Central Operativa señala que la directora general “habría tenido conocimiento de que, por parte de Leire [Díez] y otra serie de personas, se estaría desarrollando una campaña de desprestigio contra la UCO”. Y Mercedes González conocía esas pretensiones “al menos” desde hace poco más de un año, el 8 de mayo de 2025, siempre según del informe del instituto armado. Ambas ya habían entablado comunicación desde antes de que González fuera nombrada directora general del instituto armado en su segundo mandado. Tras su designación como máxima responsable de la Guardia Civil, el 17 de septiembre de 2024, constata la UCO que se celebraron las mencionadas “al menos tres reuniones” entre ambas; el 30 de septiembre y 20 de diciembre de 2024, y el 2 de abril de 2025.Fuentes del Gobierno aseguran que González nunca se reunió con Leire Díez en su calidad de directora general de la Guardia Civil, y que no se abrió ninguna investigación en el seno del instituto armado a partir de indicios o informaciones que procedieran de Díez. A preguntas de un periodista, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska negó el pasado 28 de mayo que ambas se hubieran reunido: “La directora de la Guardia Civil no ha tenido ninguna reunión con ninguna persona, la que has indicado, Leire o cualquier otra, en términos de ningún tipo”. También lo había desmentido el 25 de junio de 2025, en una comparecencia en el Congreso, en la que Marlaska refirió que “desde la Guardia Civil se negó cualquier conversación con cualquier visita de la persona de Leire [Díez] a la directora” del instituto armado. El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, que instruye la causa contra Díez y el resto de supuestos miembros de una trama que pretendía torpedear causas judiciales e investigaciones policiales que afectaban a ex altos cargos del Gobierno y del PSOE, apunta que la supuesta trama buscaba “inquietar el normal desenvolvimiento de la actuación de la UCO”. Y para lograrlo, según los indicios recogidos, procuraban presentar denuncias en contra de la UCO a la Fiscalía General del Estado. Además, recopilban “datos e información personal y reservada (secreta por Ley) de los mandos que intervinieron en las investigaciones” contra ex altos cargos del Gobierno y del PSOE. Pero Pedraz también apunta a otra operativa de la supuesta trama: “Impulsar la sospecha” sobre la actuación de la UCO “ante la directora general de la Guardia Civil”. Una sospecha que pudo motivar “la apertura de sendos expedientes de información reservada”. Es a este último punto, las conversaciones con Mercedes González y la decisión de abrirle una investigación interna a la UCO, al que se refieren los hechos del atestado de la Guardia Civil. Así, la UCO asegura en su informe que ha reunido “indicios de los que se desprende que Leire le estaría haciendo llegar [a González] información obtenida en el marco de la actividad supuestamente delictiva que venía desarrollando”. Y concluye que todo “culmina con el conjunto de elementos de los que se desprende que Leire habría pretendido el inicio de una ‘investigación interna’ en el seno de la Guardia Civil y dirigida contra su Unidad Central Operativa, previsiblemente valiéndose de la propia directora [del instituto armado]”.Según se desprende del auto, la trama intentó imputar a la UCO la posible filtración de mensajes comprometidos entre el exministro de Transporte José Luis Ábalos y otros miembros relevantes de su partido, que aparecieron en prensa, a pesar de que miembros de la trama, como Leire Díez y Santos Cerdán sabían que no habían salido de la unidad de la Guardia Civil.El informe especifica que entre el 9 y el 14 de mayo de 2025 se abrió una “información reservada” (investigación interna) en el seno de la Guardia Civil “dirigida sobre los investigadores de la Unión Central Operativa”. El previsible objeto de la misma, recoge el informe, era “el esclarecimiento de las filtraciones que podrían haber tenido lugar” y que Leire Díez atribuía intencionadamente a la UCO.Las pesquisas fijan el inicio de las comunicaciones entre Díez y González “al menos” al 9 de mayo de 2025. Dos días después, “se produce un hecho relevante en la conversación de WhatsApp entre ambas”, afirma el informe de la Guardia Civil. Ese día, a las 9.16 de la mañana, el chat que compartían registra un mensaje “compatible con que se haya eliminado una conversación previa e iniciado una nueva” y un segundo que indica que además la directora de la Guardia Civil “activó entre ambas el borrado automático de mensajes”.Un portavoz de la Dirección General de la Guardia Civil ha reconocido a este diario que González “tuvo algún contacto, nunca en persona, con Leire Díez cuando ella [González] era delegada del Gobierno en Madrid y esta ocupaba un cargo en Correos” pero que ambas jamás se han reunido en la sede de la dirección general “y menos para perjudicar a la UCO”. El mismo portavoz asegura que es “absolutamente falso” que González ordenara “un informe reservado a instancias de esta mujer” y recalca que la directora general mostró su apoyo al teniente coronel Antonio Balas (jefe de la UCO) tras conocerse los primeros audios de Leire Diez en los que se mostraba que intentaba recabar información de la Guardia Civil.Las pesquisas recogen, además, conversaciones de Leire Díez con otras personas de la trama y que refrendarían el contenido de las reuniones entre la supuesta fontanera y la alto cargo de la Guardia Civil. Así, el atestado de la Guardia Civil especifica que Leire Díez habló por WhatsApp con Leticia de la Hoz, actual abogada de Koldo García. En esa conversación, del 9 de mayo de 2025, Díez aseguraba literalmente: “Acabo de jugarme una comida con Mercedes [González] a que las filtraciones vienen de la UCO”. La Unidad Central Operativa remonta a principios de 2025 el inicio de las comunicaciones sobre la Guardia Civil de Leire Díez con otros personajes de la supuesta trama. Así consta en un comentario del 25 de febrero en el que Díez ya le habla a otro de los encausados, Vicente Fernández Guerrero —expresidente de la SEPI—, de Mercedes González, de la que asegura ser amiga: “Tengo que comprobarlo, pero creo que la unidad de la UCO que intervino es la misma que estamos investigando. Y recuerda que tengo amistad con la DG [directora general] de la GC [Guardia Civil]”. La relación entre Leire Díez y la directora de la Guardia Civil fue también mencionada por dos de los tres altos mandos que declararon el pasado 27 de mayo como testigos ante la UCO en el marco de la investigación sobre las supuestas presiones que recibió esa unidad desde la cúpula del instituto armado en referencia a las investigaciones que afectan al PSOE y al entorno del Gobierno. Según contaron dos de esos agentes, la Unidad de Delitos Económicos que dirige el teniente coronel Antonio Balas realizó una “nota de despacho” en la que se informaba de que Díez presumía de que “tenía control sobre la directora de la Guardia Civil y que se estaba realizando una campaña de descrédito contra la Unidad Central Operativa”. Según uno de estos agentes, Alfonso López Malo, actual jefe de la Policía Judicial y exjefe de la UCO, esa información se enmarcaba en la investigación interna abierta en la Guardia Civil en mayo de 2025 para esclarecer si desde dentro del cuerpo se habían filtrado a la prensa unos mensajes entre José Luis Ábalos y Pedro Sánchez. López Malo explicó que, unos días después, se reunió con el director adjunto operativo (DAO), Manuel Llamas, y le sugirió que informara a la directora general del contenido de esa nota, a lo que el DAO respondió que González ya estaba informada. Según el jefe de la Policía Judicial, Lamas le hizo entrega en ese momento de otra nota, en esta ocasión elaborada por la Jefatura de Información, con un contenido “muy similar a la trasladada desde UCO, donde se detallaba de igual forma la existencia de una campaña de descrédito dirigida contra esta”. López Malo, según el acta de su declaración, remitió esa segunda nota al entonces jefe de la UCO. La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) ha instado a que “los hechos sean esclarecidos con total transparencia y que la investigación judicial llegue hasta sus últimas consecuencias”. En un comunicado, la organización profesional señala que “el ministro del Interior y la directora general de la Guardia Civil no pueden seguir callados” y que “su silencio ante unos hechos de esta magnitud es de extrema gravedad”.Con información de Óscar López-Fonseca, Reyes Rincón y Juana Viúdez.
La UCO constata “al menos” tres reuniones de Leire Díez con la directora de la Guardia Civil, a la que instó a iniciar una “investigación interna” contra la Unidad
El sumario del ‘caso Leire’ recoge que la supuesta ‘fontanera’ del PSOE mantuvo además conversaciones de WhatsApp con Mercedes González, que esta borró











