Un meteorito lunar hallado en Malí está ayudando a los científicos a reconstruir uno de los episodios más violentos de la historia temprana del sistema solar.

Un estudio publicado en la revista <i>Geology</i> identificó en la roca señales de un gigantesco impacto ocurrido hace unos 3.500 millones de años, capaz de fundir parte de la superficie de la Luna.La investigación se centró en el meteorito NWA 12593, descubierto en 2017.

Se trata de una brecha lunar, un tipo de roca formada por fragmentos fusionados durante antiguas colisiones.

En su interior, los investigadores encontraron rastros de zircón cúbico, un mineral que solo puede formarse a temperaturas superiores a los 2.370 grados Celsius.Mediante técnicas de datación radiométrica, el equipo determinó que el impacto ocurrió hace aproximadamente 3.486 millones de años.

Según los autores, el choque debió ser lo suficientemente potente como para crear un cráter de más de 30 kilómetros de diámetro y dejar una capa de roca fundida en la superficie lunar.Lo más llamativo es que la fecha del impacto coincide con la de otros grandes choques registrados en la Tierra y en Vesta, uno de los mayores asteroides del cinturón principal situado entre Marte y Júpiter. “No es algo muy común, por eso estamos tan entusiasmados.