La selección de Irán inició su participación en la Copa Mundial de 2026 con un tremendo empate frente a Nueva Zelanda, en uno de los mejores partidos del certamen hasta el momento; sin embargo, el resultado pasó a segundo plano cuando, tanto jugadores como entrenador, apuntaron contra la organización del campeonato por la complicada situación que están viviendo en Norteamérica.Aunque el equipo asiático logró mostrar un juego contundente y vistoso en su primera salida, las críticas desde el interior de la delegación se concentraron en los constantes desplazamientos entre sedes y el impacto que esto tendría sobre el rendimiento deportivo.En ese contexto, jugadores y miembros de la selección iraní calificaron como injusto el trato recibido durante la competencia, ya que tienen que desplazarse a todos los compromisos desde su base provisional en México hacia Estados Unidos.El iraní Mehdi Taremi fue claro en señalar que había una desventaja de su equipo, aunque darían todo por sus aficionados. Foto: AP Photo/Andre PennerEl ariete Mehdi Taremi señaló que “todo es un desastre para nosotros, pero no vamos a tomarlo como excusa, vamos a seguir adelante, con esperanza, para los próximos dos compromisos y estamos haciendo lo mejor para nuestra gente”.Por su parte, el anotador del empate definitivo, Mohammad Mohebi, fue directo al señalar que “no es justo, necesitamos ser más competitivos”, y explicó que “deberíamos estar acá dos días antes del partido, pero ayer en la mañana llegamos, en la tarde entrenamos y estamos cansados”.Mientras que el galardonado como figura del partido, Ramin Rezaeian, mencionó que era “muy difícil tener que jugar en Estados Unidos y viajar desde México”.Finalmente, el entrenador Amir Ghalenoei expresó su frustración tras el juego en el SoFi Stadium de Inglewood, California, asegurando que el equipo no podría tener tiempo de recuperación en el país de las barras y las estrellas:“Ni siquiera nos dieron tiempo para recuperarnos. Después del partido de hoy, nos dijeron: ‘Tienen que irse inmediatamente’. Es muy importante para nosotros tener tiempo para recuperarnos, pero nos piden que tomemos un avión y regresemos a nuestro campamento en Tijuana, y eso nos preocupa mucho”.Según el técnico, la FIFA rechazó previamente una solicitud presentada por la federación iraní para que sus partidos de la fase de grupos se pudieran jugar en territorio mexicano o canadiense, lo que obligó al equipo a competir en sedes de Estados Unidos pese a las tensiones diplomáticas.“Para ser honestos, no sabemos por qué nos devuelven. Me parece muy extraño. Parece que otros están haciendo los planes por nosotros. Las decisiones se toman en otro lugar”, concluyó Ghalenoei.