Eduardo MagallónBarcelona 16/06/2026 14:15 Actualizado a 16/06/2026 14:55 El ascensor social está estropeado en España. Al menos para los inmigrantes. La segunda generación de los inmigrantes que llegaron a España sigue sin poder escapar de los sectores y empleos más precarios. El 56,7% de los descendientes está trabajando en empleos como servicios de restauración, de personal o de protección, vendedores y trabajos elementales. Es un porcentaje incluso superior al de sus padres, del 52%.Los datos correspondientes a un informe del Real Instituto Elcano del año pasado basado en microdatos del INE que ha puesto hoy encima de la mesa el colectivo Economistes pel Benestar, vinculado al Col·legi d'Economistes de Catalunya en un monográfico sobre inmigración.“En la educación hay elementos preocupantes que indican que no estamos consiguiendo que la situación vaya a mejor para próximas generaciones”, reflexiona Josep Reyner, president de la Comissió d'Economia Catalana del Col·legi d'Economistes de Catalunya y miembro del colectivo Economistes Pel Benestar. El informe —presentado hoy en Barcelona— da toda una serie de datos del peor desempeño académico y del acceso a formaciones superiores de los hijos de inmigrantes de fuera de la Unión Europea.La tasa de abandono escolar prematuro de los alumnos con nacionalidad de fuera de la UE (32,5%) triplica la de los alumnos de nacionalidad española (10,1%). Y los últimos datos de medición de calidad de la educación (informe PISA) muestran que los alumnos de origen inmigrante presentan entre 43 y 46 puntos por debajo de la media de los alumnos autóctonos. “Eso representa 1,5 años de retraso académico”, añade el informe. En cuanto al acceso a la universidad, los autores recuerdan que “existe un importante gap (brecha)” entre los autóctonos y los hijos de dos progenitores inmigrantes.El trabajo alerta de riesgos para la cohesión social y el mantenimiento del Estado de bienestarReyner ha asegurado que el trabajo que han elaborado tiene algunos puntos de conexión con el Informe Fènix de otro grupo de economistas en el que se critica el modelo actual de crecimiento de la economía catalana basado en la preeminencia de sectores de bajo valor añadido y que ocupan fundamentalmente los inmigrantes.Para el grupo Economistes Pel Benestar está en peligro el mantenimiento del Estado de bienestar y la mejora de la “cohesión social” por “el modelo económico actual, con una fuerte presencia de actividades de baja productividad y bajos salarios, que ha absorbido mayoritariamente mano de obra inmigrante en empleos precarios”. Quizás la cifra más preocupante del estudio es que el riesgo de pobreza en los inmigrantes de fuera de la UE multiplica por cuatro el de los nativos.Barcelona, 1975. En la sección de economía desde 2001 proveniente de Cinco Días. Antes trabajé en programas de economía en TV3. Licenciado en Periodismo por la UAB, PDD por IESE y estudio Geografía e Historia (UNED).