El cacao cultivado en laboratorio es la �ltima materia prima sint�tica que desaf�a a un producto natural.Parece improbable que dos mil marineros murieran en una batalla de la Primera Guerra Mundial frente a las Islas Malvinas por una cadena de suministro que tuvo su origen en el excremento de p�jaro desecado, pero as� funcionan los mercados de materias primas. En diciembre de 1914, la Marina Real Brit�nica hundi� dos cruceros de guerra alemanes como parte de una disputa por asegurar las rutas mar�timas en el Atl�ntico Sur y el Pac�fico. Estaban en riesgo los suministros de nitratos, extra�dos originalmente del guano de Chile y utilizados para fabricar explosivos. Finalmente, los cient�ficos alemanes lograron sintetizar la producci�n de nitratos justo a tiempo y la matanza sin sentido en las trincheras de Europa continu� sin problemas.Los cient�ficos han creado repetidamente sustitutos sint�ticos baratos para productos naturales, cambiando las cadenas de suministro globales de forma mucho m�s profunda de lo que jam�s pudieron los aranceles. Los tintes artificiales inventados a finales del siglo XIX devastaron la producci�n de �ndigo vegetal en la India; el caucho sint�tico desarrollado en la d�cada de 1930 desplaz� gran parte del caucho natural producido en el sudeste asi�tico; la aparici�n en las d�cadas de 1960 y 1970 de los sacos ligeros de polipropileno tejido diezm� las exportaciones de yute de Banglad�s.El siguiente paso en esta serie podr�a ser el chocolate. Varias empresas, incluida una start up israel� respaldada por Mondelez, propietaria de Cadbury, han producido chocolate cultivado en laboratorio extrayendo c�lulas de granos de cacao y aliment�ndolas con az�car y nutrientes. Si las autoridades competentes lo permiten, las empresas aspiran a que sus productos est�n listos para salir al mercado en 2027.De tener �xito, el chocolate cultivado en laboratorio representar� mucho m�s que un simple avance tecnol�gico. Subrayar� la necesidad de las empresas de proteger sus ganancias y su reputaci�n, dado lo vol�tiles y politizadas que est�n las cadenas de suministro hoy en d�a, incluso si esto reduce la demanda para millones de productores de cacao pobres de �frica Occidental.Cabe aclarar que nos encontramos en una etapa temprana de adopci�n. Como se�ala Gawain Kripke, consultor de desarrollo afincado en Washington, es improbable que el cacao cultivado en laboratorio reemplace r�pidamente a gran escala los granos de los principales pa�ses productores, Ghana y Costa de Marfil.Actualmente, la variedad artificial es m�s cara que la natural, y la actitud de los consumidores es incierta. "Cuando la gente come chocolate, no s�lo busca minimizar el precio, sino que es toda una experiencia que incluye su origen y su encanto", afirma Kripke.Sin embargo, se�ala que, como ingrediente en productos de reposter�a y confiter�a procesados, el chocolate cultivado en laboratorio podr�a afianzarse m�s r�pidamente. La industria del caucho natural sobrevivi� a la competencia de los sint�ticos, pero su cuota de mercado se redujo dr�sticamente con el tiempo, convirti�ndose en un nicho especializado. Y dado que la oferta y la demanda son inel�sticas al precio, el cacao de laboratorio no necesita acaparar gran parte del mercado para ejercer una presi�n a la baja sobre los precios mundiales.Las empresas alimentarias buscan protegerse contra la volatilidad de la producci�n de cacao natural, que se ha visto agravada por el cambio clim�tico. Los precios del cacao se dispararon en 2023 tras las interrupciones en la producci�n causadas por sequ�as, inundaciones y olas de calor, y aunque han bajado desde entonces, siempre existe la posibilidad de que se produzcan nuevos repuntes.Adem�s, gestionar el riesgo reputacional es dif�cil en una cadena de suministro con una fuerte carga pol�tica: la dominaci�n de los peque�os agricultores vulnerables de bajos ingresos evoca las injusticias hist�ricas del imperialismo. Empresas y gobiernos est�n constantemente alerta ante la presi�n de los activistas contra la explotaci�n. Durante d�cadas persisti� el mito de que la UE manten�a a los productores en una situaci�n de servidumbre neocolonial al comprar f�cilmente los granos sin procesar, pero imponer elevados aranceles a la importaci�n de chocolate elaborado. Esta historia era y sigue siendo completamente falsa, ya que la falta de procesamiento de chocolate en �frica se debe m�s bien a la deficiente infraestructura y la falta de refrigeraci�n, pero mantuvo a Bruselas y a la industria en el punto de mira de los activistas.Las empresas se encuentran atrapadas entre las acusaciones de incentivar la deforestaci�n por parte de los productores de cacao y las cr�ticas de �stos y sus gobiernos por apoyar otro tipo de reincidencia neocolonial: la normativa de la UE sobre deforestaci�n, que bloquea la importaci�n de productos agr�colas cultivados en tierras reci�n deforestadas. El cultivo de cacao tambi�n es conocido por el uso de mano de obra infantil, que las extensas campa�as no han logrado erradicar.Desde el punto de vista de las empresas alimentarias, sin duda supone un menor riesgo para su reputaci�n cultivar chocolate en un laboratorio —con investigaci�n financiada por subvenciones de la UE, nada menos— que enfrentarse a acusaciones de explotaci�n destructiva, aunque esto signifique menores ventas para los productores africanos. A los activistas les resultar� dif�cil criticar cadenas de suministro que ya no existen. Las empresas siempre pueden argumentar que el chocolate cultivado en laboratorio se utilizar� para complementar el chocolate natural, en lugar de sustituirlo, sea cierto o no.Los cambios tecnol�gicos y comerciales est�n mucho m�s condicionados por los incentivos del mercado que por los bur�cratas. La biotecnolog�a moderna est� revolucionando la alimentaci�n del siglo XXI del mismo modo que los productos petroqu�micos transformaron para siempre la fabricaci�n de caucho y sacos en el siglo XX. Si llega al mercado a una escala significativa, el chocolate cultivado en laboratorio tiene el potencial de generar una profunda transformaci�n. De diminutas c�lulas de cacao surgen poderosas industrias y el comercio mundial se reinventa, y los gobiernos tienen poca influencia en ello.� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. EXPANSI�N es el �nico responsable de esta traducci�n y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.