Viajamos en el tiempo hasta Italia y lo hacemos para descubrir el legado de siete mujeres que hicieron historia y que fueron poderosas en su tiempo, aunque, sin embargo, no haya demasiados libros que hablen de ellas. EL PAÍS Viajes, junto al escritor Kike Gadea, han diseñado un itinerario único, Italia. Mujeres poderosas, que funciona como un tapiz renacentista tejido por mujeres que entendieron el poder antes de que el mundo estuviera preparado para reconocerlo. Se trata de una Italia que no está en los circuitos habituales: la de Matilde de Canossa, Isabella d’Este, Caterina Sforza, Lucrecia Borgia o Laura Bassi, que fue la primera mujer en conseguir una cátedra universitaria de física en una universidad europea. Durante nueve días atravesarán el corazón de la Italia medieval y renacentista siguiendo un hilo invisible pero poderoso: el de las mujeres que supieron gobernar, resistir y transformar su tiempo. No solo se visitarán palacios, castillos y universidades; sino que se entrarán en los espacios donde se tomaron decisiones, se escribieron cartas que cambiaron alianzas y se desafió lo establecido. ¿Cómo puedes saber si este viaje es para ti? En palabras de Kike Gadea, es especialmente interesante para quienes buscan una Italia menos obvia y más interpretada. “Es ideal para personas interesadas en la historia, el Renacimiento, la política, el arte y el papel de las mujeres en la construcción de Europa. También es muy adecuado para quienes disfrutan de viajes con relato, porque aquí no se enlazan ciudades sin más: se sigue un hilo conductor sobre poder, inteligencia, supervivencia y memoria”.Las mujeres poderosas de Italia: quién es quién en el itinerarioEste viaje profundizará en la historia de siete mujeres poderosas. ¿Por qué estas han sido las elegidas y no otras? Pues bien, como explica el mismo escritor, se han elegido porque permiten contar una historia alternativa del poder en Italia: no la de los grandes guerreros y príncipes masculinos, sino la de las mujeres que sostuvieron estados, negociaron alianzas, dirigieron cortes, resistieron asedios, gobernaron en la sombra o abrieron espacios inéditos en la universidad y la cultura. “No pertenecen todas a la misma época: se trata de diez siglos de historia, desde Matilde de Canossa, en la Edad Media, hasta Laura Bassi, en el siglo XVIII. La mayor concentración está en el Renacimiento, pero precisamente el interés del viaje está en mostrar continuidad: el poder femenino en Italia no es una excepción aislada, sino una corriente profunda que adopta formas distintas según el momento histórico”, subraya.En este sentido, el itinerario se inicia en la ciudad de Milán, donde comienza el hilo conductor del viaje: el poder femenino en la Italia del Renacimiento. Nombres que hoy pueden sonar lejanos —Beatriz, Caterina, Isabella— empiezan a tomar forma. Aquí los viajeros permanecerán un par de días. Entre las visitas destacadas, está el Castello Sforzesco, corazón del poder milanés. Entre muros que aún parecen contener ecos de intrigas, surge la figura de Caterina Sforza, criada en este entorno de estrategia y guerra, y Beatriz d’Este, que lo transformó en un centro cultural refinado. En la Sala delle Asse, decorada por Leonardo da Vinci, el arte se convierte en propaganda del poder.Más tarde, la Pinacoteca di Brera ofrecerá el contexto artístico: Mantegna, Bellini, Piero della Francesca. No son solo obras maestras sino el lenguaje visual de una élite que entendía el arte como herramienta política.El tercer día del itinerario llevará al grupo hasta la ciudad de Parma, más silenciosa pero profundamente aristocrática. Aquí emerge la figura de Isabel de Farnesio, heredera de una de las familias más influyentes de Italia. En el Palazzo della Pilotta, la Galleria Nazionale revela el esplendor de los Farnesio. En Parma, también se conocerá a dos de sus prodigiosos artistas, Antonio Allegri, apodado Correggio (1489-1534) y Francesco Mazzola, apodado Parmigianino (1503-1540) que no son solo artistas sino testigos de una dinastía que construyó su identidad a través del arte. Entre otras paradas, la del teatro Farnese impresiona por su escala y ambición, ya que es uno de los primeros teatros modernos de Europa, concebido como espectáculo político. La jornada se cerrará en la catedral, bajo la cúpula de Correggio.El cuarto día de viaje se traslada a Mantua. En el Palazzo Ducale di Mantova, se encuentra el studiolo de Isabella d’Este, quizá la mujer más influyente del Renacimiento. ¿Qué se puede ver en él? Este lugar era el escogido por la noble italiana para dedicarse a sus aficiones como la lectura, el estudio, la correspondencia y donde recibía a sus invitados.Son especialmente significativas las obras que contiene, porque no solo consumía arte, sino que lo dirigía. Diseñó su imagen pública con una precisión que hoy llamaríamos estrategia de marca. La Camera degli Sposi, también de Mantegna, es una ilusión perfecta de poder y sofisticación. Y en el Palazzo Te, la Sala dei Giganti rompe cualquier expectativa: el arte ya no representa el orden, sino el caos. ¿Qué pasará en el quinto día de travesía por Italia? El ecuador del viaje se adentrará en los Apeninos para encontrarse con Matilde de Canossa, una figura anterior al Renacimiento, pero esencial para entenderlo todo. Llamada la Gran Condesa fue también conocida como Matilde de Toscana; esta noble italiana destacó como la mayor aliada del papa Gregorio VII durante la Querella de las Investiduras y participó en la mediación entre él y el emperador Enrique IV en la humillación de Canossa. En Reggio Emilia, su historia toma forma; pero es en el Castello di Canossa donde se vuelve tangible. Aquí, en 1077, el emperador Enrique IV esperó descalzo en la nieve para obtener su perdón. La ruta de Matilde termina en Ferrara, donde seguirán adentrándose en el legado femenino italiano. En el Castello Estense nacieron Isabella y Beatriz, pero también llegó donde se reinventó Lucrecia Borgia como duquesa, mecenas y administradora del Estado, y donde está su tumba en el Monasterio del Corpus Domini. Las historias aquí son más oscuras: traiciones familiares, encierros, supervivencia.El viaje va llegando a su fin. En Rávena, se conocerá la figura de Galla Placidia, la hija del emperador romano Teodosio I y de su segunda esposa Gala, emperatriz consorte de Constancio III. El motivo es que en Rávena se encuentra el Mausoleo di Galla Placidia cuyos mosaicos están en la lista de patrimonio mundial de la Unesco. Se trata, además, de uno de los edificios más antiguos de Rávena. Detrás de la Basílica de San Vitale, nadie se espera los espléndidos mosaicos que hay en su interior. Fue construido en el siglo V d. C. por la Emperatriz regente Galla Placidia como mausoleo para ella y su esposo Constancio III, pero nunca llegó a utilizarse como tal porque murió y fue enterrada en Roma. De Rávena llegamos a Bolonia para visitar el Palazzo dell’Archiginnasio, donde entre escudos masculinos, aparece la figura de Laura Bassi, la primera mujer en ocupar una cátedra universitaria en Europa. Aquí también se visitará el teatro Anatómico y el Palazzo Poggi. La jornada terminará en la Piazza Maggiore, bajo la imponente basílica de San Petronio. En definitiva, el itinerario se ha creado como un recorrido temático por las ciudades donde estas mujeres vivieron, gobernaron, resistieron, ejercieron de mecenas o rompieron barreras. “No se ha construido solo por proximidad geográfica, sino por coherencia histórica y narrativa: Milán abre el viaje con la corte de Beatriz d’Este y Caterina Sforza; Parma y Mantua profundizan en el poder dinástico y cultural; Canossa introduce el gran poder feudal medieval; Ferrara reúne a las d’Este y a Lucrecia Borgia; Forlì devuelve el viaje al terreno de la resistencia militar; y Bolonia lo cierra con Laura Bassi y el poder del conocimiento. Lo más especial es que cada ciudad se visita en relación con una protagonista concreta, en los lugares exactos donde ejercieron su influencia”, explica Kike Gadea a EL PAÍS Viajes.Una vez terminado, el propósito es haber resuelto algunas cuestiones importantes como por qué la historia ha recordado peor a estas mujeres que a sus contemporáneos masculinos o qué nos cuentan hoy sus vidas. “Cada historia no debe quedarse en el pasado, porque todavía tiene mucho que decir sobre el presente. En el fondo, la gran pregunta del circuito sería esta: ¿cómo cambia nuestra visión de Italia y de Europa cuando colocamos en el centro a las mujeres que realmente sostuvieron el poder?”. *Si quieres más información sobre todos los destinos, consulta nuestra web de EL PAÍS VIAJES.Puedes seguir a EL PAÍS VIAJES en Facebook e Instagram, o suscribirte aquí a la newsletter de EL PAÍS Viajes.
Italia en femenino: las siete figuras que marcaron su historia en un mismo viaje
Reconocemos el legado de las mujeres que entendieron el poder antes de que el mundo estuviera preparado para reconocerlo








