Las coincidencias también explican la historia. Coincidiendo con la resaca de autoestima provocada por el espectacular piromusical de la Sagrada Família, las líneas de tren R3, R4 y R11 anuncian a) una caída de tensión, de origen conocido, en la catenaria, b) un robo de cobre y c) una caída de tensión de origen desconocido. La bipolaridad del país es estructural: talentosa para las gestas e incompetente en el día a día. El rigor en la construcción del templo expiatorio contrasta con el desastre transgeneracional de rodalies. Sugerencia: que la visita del próximo Papa se haga en tren. Así nos aseguraremos de que, como mínimo mientras el pontífice esté aquí, la red funciona.En Suiza, en el referéndum sobre la limitación de población, ha ganado el No con el resultado polarizado de 54,8% a 45,2%. En el periódico Le Temps , el médico Philippe Eggimann sitúa la decisión en un contexto de sensatez y responsabilidad: “El reto no es el número de habitantes sino nuestra capacidad de garantizar el acceso a la sanidad”. Es una verdad que, especialmente en Catalunya, se ha afrontado con la habitual táctica del avestruz. Una táctica que siempre acaba con grandes aspavientos alarmistas para justificar años –y décadas– de frivolidad, pasividad, postureo e incompetencia.Viajeros de Rodalies en la estación de Sants.Lorena Sopêna - Europa Press / Europa PressEl cumpleaños del presidente Trump ha reunido cuatro mil invitadosA los referéndums les pasa lo mismo que a la democracia: son la herramienta menos mala de un sistema imperfecto. En RAC1, Jordi Basté elogia la simplicidad conceptual de esta consulta, pero también recuerda experiencias como la del Brexit (uno de los lemas de la campaña ganadora del Brexit fue: “Recuperemos el control de las fronteras”). Como una exhalación del pasado, me viene a la memoria aquella frase de Coluche, el cómico-candidato-subversivo-a-les-elecciones-presidenciales-francesas, que decía: “Que los que se equivocan sean mayoría no significa que tengan razón”.La fiesta de cumpleaños del presidente Donald Trump –ochenta años– ha reunido cuatro mil invitados y unas gradas supletorias para colocar al público de un combate de Artes Marciales Mixtas (traducido: dos atletas pegándose puñetazos y patadas). ¿Os imagináis qué pasaría si, para celebrar su aniversario –al fin y al cabo nació un 29 de febrero– el presidente Pedro Sánchez organizara una jarana similar en los jardines de La Moncloa? Lógicamente, ayer todos los medios hablaban de una semana complicada para el PSOE por la acumulación de casos. Son casos que excitan la supuración venenosa de los adversarios políticos y mediáticos, que aprovechan la circunstancia para hurgar en heridas que hoy solo son presuntas. Y son casos que defraudan la confianza de muchos militantes y votantes de izquierda. Ayer, Aaron Blake (CNN) recordaba las últimas barbaridades de Trump: cuando dijo que le parecía que el nuevo líder de Irán, Motjaba Jamenei, podría ser gay o cuando sugirió que el candidato demócrata, James Talarico, es transgénero y vegano. No quiero ni pensar qué deseo pidió Trump en el momento de soplar las velas del pastel.
Avestruces y referéndums, por Sergi Pàmies
Las coincidencias también explican la historia. Coincidiendo con la resaca de autoestima provocada por el espectacular piromusical de la Sagrada Família, las líneas de tren R3, R4 y R11 anuncian a) una caída de tensión, de origen conocido, en la catenaria, b) un robo de cobre y...







