La alta representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y Vicepresidenta de la Comisión Europea, Kaja Kallas, junto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. REUTERSFoto: Stephanie Lecocq (REUTERS)UNIÓN EUROPEALas crisis de la última década (guerras, pandemia, cambio en las alianzas internacionales...) han desdibujado por momentos las atribuciones de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y de la responsable europea de Política Exterior, Kaja Kallas.No me pise la manguera. La rivalidad entre ambas quedó patente el pasado octubre, cuando Kallas quiso fichar para el Servicio de Acción Exterior (SEAE) a Martyn Selmayr.Selmayr había acumulado poder y saber durante su época como jefe de Gabinete de Jean-Claude Juncker, y Von der Leyen lo sacó de Bruselas nada más llegar. La conservadora alemana evitó su incorporación al SEAE al adjudicarle un puesto de enviado especial para la libertad religiosa creado especialmente para él.Mala imagen para la UE. El enfrentamiento entre las dos representantes acrecienta la sensación de que las instituciones europeas, originadas para una era de consenso, no funcionan en un mundo de confrontación.En las instituciones europeas, preocupa que las “rencillas y movimientos bajo el tapete” perjudiquen a la diplomacia europea, apunta una alta fuente comunitaria.Hay quienes critican la “voracidad” de Von der Leyen y algunos de sus movimientos en política exterior (como su viaje a Israel). También quienes consideran a Kallas “monotemática” con Rusia, le afean sus críticas a China o le reprochan su postura (bastante moderada) sobre Israel.©Foto: Stephanie Lecocq (Reuters)Si quieres saber más, puedes leer aquí.