Mundial 2026El festival 'De Cabo a Cabo' reuni� en Burela a cientos de vecinos en una jornada marcada por la m�sica, la gastronom�a y los estrechos lazos que unen desde hace medio siglo a esta localidad lucense con el archipi�lago atl�nticoAficionados de Cabo Verde este lunes en Burela (Lugo).EFEActualizado Martes,

junio

00:35Mientras media Espa�a se llevaba las manos a la cabeza por el gris estreno de la selecci�n en el Mundial, en Burela (Lugo) el 0-0 se ha celebrado como un triunfo. Y es que, en este peque�o municipio gallego de apenas 9.500 habitantes, cerca del 10% de la poblaci�n tiene ra�ces caboverdianas desde hace m�s de cinco d�cadas. "Para nosotros es un orgullo enorme. Ver a nuestro pa�s debutar en una Copa del Mundo y hacerlo precisamente contra Espa�a es algo que recordar� toda la vida", cuenta Risiana Gonz�lez.La joven, que lleg� a Galicia con apenas siete a�os despu�s de que sus padres emigrasen desde el archipi�lago atl�ntico, ha sido una de las cientos de personas que se han congregado en la Praza da Mari�a para seguir el encuentro en una pantalla gigante. A su alrededor se mezclaban camisetas de La Roja y de los Tubar�es Azuis en el festival 'De Cabo a Cabo', una iniciativa impulsada por la Diputaci�n de Lugo, el Ayuntamiento y la Asociaci�n Cultural Fanto Fantini para "celebrar esa hermandad tan especial" que los une y "poner en valor todo lo bueno que nace de ella", tal y como explica a EL MUNDO, su director creativo, Anxo Ferreira."Se dice que Burela es una isla m�s del archipi�lago. Y ya no es solo por la comunidad caboverdiana: en un pueblo tan peque�ito ya convivimos 54 nacionalidades distintas y eso nos convierte en un caso extraordinario de multiculturalidad", detalla. Ferreira cree adem�s que la jornada ha servido para plantear una reflexi�n necesaria en torno al deporte: "Vivimos un momento en el que demasiados estadios est�n marcados por los insultos, la tensi�n y los enfrentamientos. Nosotros quer�amos poner sobre la mesa preguntas importantes y demostrar que otra forma de vivir el f�tbol es posible".Quiz� ninguna imagen ha resumido mejor ese esp�ritu que la protagonizada por la presidenta de la Diputaci�n de Lugo y alcaldesa de la localidad, Carmela L�pez (PSOE), que sigui� el encuentro en la pantalla gigante con una camiseta de Espa�a y otra de Cabo Verde colgada al cuello. Tampoco faltaron las pancartas que, varias horas antes del pitido inicial, ya parec�an anticipar el desenlace de la tarde. "Os invitamos a celebrar un empate", pod�a leerse en algunas de ellas. Al final, la premonici�n dio en el clavo.La alcaldesa de Burela, Carmela L�pez, este lunes.EM."Celebramos cada parada como si fuera un gol", resume Paula Jorge, hija de inmigrantes caboverdianos y nacida en Burela. Cuando el �rbitro se�al� el final, los nervios dieron paso a los bailes, la m�sica y las conversaciones entre vecinos que llevaban toda la tarde compartiendo algo m�s que f�tbol. "No importaba de d�nde fueras. Solo hab�a ganas de disfrutar".La escena encajaba con la idea que hab�a dado forma al festival. Para vestirla, la organizaci�n recurri� a Alicia Alonso, una artista especializada en intervenciones ligadas a la cultura afro y la di�spora, que transform� distintos rincones del municipio con redes de pesca, aparejos cedidos por marineros y redeiras y tejidos africanos. La propuesta naci� precisamente de lo que encontr� al llegar a Burela. "Me fascin� descubrir que en un lugar tan peque�o existiera un intercambio cultural as�", explica. Aquella convivencia entre dos mundos separados por miles de kil�metros acab� convirti�ndose tambi�n en la principal fuente de inspiraci�n de una instalaci�n concebida para unir ambas orillas bajo los mismos colores.Aunque el marcador reflej� un reparto de puntos, en Burela signific� bastante m�s. Espa�a sum� uno; Cabo Verde estren� su casillero en un Mundial; y un pueblo entero encontr� la manera de celebrar ambas cosas al mismo tiempo.