GALICIAAficionados de Cabo Verde este lunes en Burela (Lugo).EFEActualizado Lunes,
junio
22:01En Burela (Lugo) hab�a un resultado mejor que cualquier victoria. El empate entre Espa�a y Cabo Verde (0-0) en el Mundial ha permitido que la fiesta terminase sin derrotados en una localidad donde cerca del 10% de la poblaci�n tiene ra�ces caboverdianas y donde los v�nculos con el archipi�lago africano forman parte de la identidad del municipio desde hace d�cadas.La localidad costera ha organizado este lunes el festival De Cabo a Cabo, un nombre que juega tanto con la conocida expresi�n como con los lazos que unen desde hace generaciones a este rinc�n de la costa lucense con Cabo Verde. La Praza da Mari�a se ha llenado desde primera hora de la tarde de vecinos pendientes de la pantalla gigante mientras se suced�an los conciertos, las degustaciones y las actividades culturales. Sobre el asfalto conviv�an las camisetas de La Roja con las de los Tubar�es Azuis."Los caboverdianos lo est�n celebrando como si hubiesen ganado el partido", resume la artista Alicia Alonso, encargada de transformar varios espacios del municipio con una instalaci�n elaborada a partir de redes de pesca y tejidos africanos. "No es solo por el empate. Es por estar por primera vez en un Mundial. Se les ve muy ilusionados".La creadora admite que desconoc�a la singularidad de Burela hasta que comenz� a trabajar en el proyecto. "Vine hace un mes para investigar un poco y me fascin�. Me parec�a una cosa muy poco normativa que en un pueblo tan peque�o existiera un intercambio cultural as�". De esa impresi�n nacieron las intervenciones que ha repartido por distintos puntos de la villa, combinando aparejos cedidos por pescadores y redeiras con telas inspiradas en la di�spora africana. Una isla m�s de Cabo VerdeLa fotograf�a m�s simb�lica de la jornada la ha protagonizado la alcaldesa socialista, Carmela L�pez, que ha seguido el encuentro con una camiseta de Espa�a y otra de Cabo Verde colgada al cuello. No era una casualidad. El pasado marzo viaj� al archipi�lago para presentar a Burela como ejemplo de convivencia y poner en valor una relaci�n construida durante d�cadas a ambos lados del Atl�ntico."Incluso los gallegos ten�amos el coraz�n dividido", reconoce Anxo Ferreira, director creativo del festival. "Ha sido una fiesta tremenda. Cada parada del portero de Cabo Verde se celebraba como un gol". Cuando el �rbitro se�al� el final del encuentro, nadie pareci� echar de menos un vencedor. "Hemos cantado, hemos bailado y el ambiente ha sido incre�ble".Ferreira sostiene que el caso de Burela resulta dif�cil de entender para quien llega de fuera. "La comunidad caboverdiana lleva 50 a�os aqu�. Se dice que esto es una isla m�s del archipi�lago". A su juicio, la riqueza del municipio est� precisamente en esa mezcla. "Tenemos 54 nacionalidades en apenas 10.000 habitantes. La idea era reivindicar todo lo bueno que surge de esa realidad".Entre quienes siguieron el partido estaba Paula Jorge, nacida en Burela e hija de inmigrantes caboverdianos. "Lo vivimos con mucha intensidad y con muchas ganas de que ganase Cabo Verde porque era su primera vez en un Mundial. Pero el empate ha valido perfectamente la pena y se ha celebrado como si fuera una victoria".La joven asegura que la mezcla de culturas forma parte de la vida diaria en la localidad y tambi�n de una noche que termin� entre canciones de ambos lados del Atl�ntico. "Hubo un poco de todo, algo muy propio de aqu�". Incluso en las camisetas. "Mucha gente que podr�as esperar que llevase la de Espa�a iba con la de Cabo Verde".Al final, el marcador reflej� un reparto de puntos. En Burela signific� algo m�s. Espa�a sum� uno. Cabo Verde estren� su casillero en un Mundial. Y una plaza entera pudo celebrar las dos cosas a la vez.










