Enrique Carrasquilla C. MadridMar�a Santamar�aActualizado Martes,
junio
00:39El pinar del barrio de La Elipa, un parque recientemente intervenido y "estupendo" para pasear, lleva cerca de cuatro d�cadas ocultando una doble realidad. Entre los arbustos y tras los muros del Instituto Francisco de Goya, la basura se acumula por montones. Los propios vecinos de la zona ya lo han bautizado de forma expl�cita, cansados de la situaci�n: 'sexolandia', una hist�rica zona de cruising (el nombre que se le da a tener relaciones al aire libre entre hombres) de la que el Ayuntamiento de Madrid parece haberse olvidado y que se ha convertido en un cementerio de residuos sexuales. "Por ah� no se mete a limpiar ni Dios. Es una acumulaci�n gigantesca de toallitas, preservativos, heces... Lleva siendo as� toda la vida y aqu� no hace nadie nada por mejorarlo", lamenta indignada una vecina que pasea a su perro por el pinar.El cruising es una actividad originaria de la comunidad LGTBIQ+ que consiste en tener encuentros �ntimos en lugares p�blicos como parques, ba�os p�blicos o estaciones. No es una pr�ctica exhibicionista de por s�, sino que se fundamenta en el consentimiento y la discreci�n. Seg�n relatan algunos residentes, el servicio de limpieza solo pasa por el lugar cada tres o cuatro meses, a pesar de que es una pr�ctica que existe desde hace d�cadas y que ahora se ha potenciado con los mapas y p�ginas web dedicados a documentar los puntos de encuentro. "Lleva siendo as� toda la vida, y no tengo nada en contra de ellos, pero yo voy con mi perro y le gusta acercarse a las heces; es asqueroso que se acerque a esa basura", relata.Tapia del instituto Francisco de Goya, donde se practica el cruising.Mar�a Santamar�aComo exponen estos habituales de la zona, incluso personas homosexuales del barrio han expresado su malestar. No ante las pr�cticas, sino ante la suciedad que van dejando sin recoger. Otros vecinos colocaron carteles por los �rboles, despu�s de ver que grababan una pel�cula pornogr�fica en el lugar, con mensajes amenazantes: "Os vamos a descubrir y os vamos a...". Como relatan, esas advertencias desaparecieron al poco tiempo y no lleg� a pasar nada, pero por momentos la crispaci�n ha llegado a niveles altos.Estas pr�cticas no se limitan a la clandestinidad nocturna, sino que algunos estudiantes del instituto confirman a EL MUNDO que han llegado a ver desde las propias aulas a algunas personas manteniendo relaciones sexuales. La indignaci�n vecinal llega precisamente de ah�, de la falta de filtros y de horarios, ya que suelen verse a plena luz del d�a. "No puede ser que a las tres de la tarde bajes y est�n ah�, o a las 12 de la ma�ana mientras est�s paseando con los ni�os. No tienes por qu� estar explic�ndole a un cr�o de tres a�os qu� est�n haciendo dos personas", lamenta otra vecina.Residuos sexuales en el Pinar.Mar�a Santamar�aSolo en la ciudad de Madrid se pueden encontrar m�s de cien lugares para hacer cruising. Concretamente, la Nueva Elipa, seg�n algunos portales dedicados a estas pr�cticas, se define como un lugar accesible al que "puedes llegar en metro o bus", donde "se suele ligar arriba, cerca de la carretera" y en el que "se va a follar junto a la tapia del instituto". Adem�s, se retroalimenta de otra zona cercana dedicada a estas pr�cticas: la piscina municipal de La Elipa. En verano, este enclave se convierte en un punto de encuentro para evitar el calor del parque, partiendo como un sol�rium nudista con "cancaneo" (b�squeda activa para encuentros) donde hay "muchos t�os", y donde resaltan que "lo mejor es ir a los lavabos y duchas".La Asociaci�n Vecinal La Nueva Elipa, existente desde hace m�s de 40 a�os, comenta a este peri�dico que ha presentado quejas al Ayuntamiento a lo largo de los a�os, todas ellas sin respuesta. Para combatir la suciedad, esta entidad organiza anualmente una carrera de cross llamada Salvar el Pinar, ya van por la 22.� edici�n, donde los vecinos se re�nen para limpiar el parque. Y es que el problema de la suciedad en este paraje no solo reside en los residuos del cruising, sino que hay diferentes puntos de botell�n que agudizan a�n m�s el problema medioambiental del pinar.Botellas acumuladas en uno de los puntos cr�ticos del Pinar.Mar�a Santamar�aAunque el asunto del sexo al aire libre sea de especial prioridad para la asociaci�n, esta comunica que otro de los grandes retos que enfrentan en el parque es el de los macrobotellones. Junto a la autopista M-23, en medio de un descampado, los j�venes han sustra�do bancos y mesas del parque para crear su propio campamento de alcohol, donde hoy en d�a se acumulan por centenares las botellas, bolsas de comida, vasos y paquetes de tabaco. "Es exagerado, han robado bancos de uso vecinal y se los han llevado para all�; a saber qu� hacen ah�, pero da asco", relata un vecino de la zona. Comentan que en su origen, eran diversos grupos de j�venes los que acud�an a beber pero recog�an los residuos. Con el paso del tiempo, se fueron acumulando hasta un punto de no retorno. Aunque, como reconocen, no sea una zona muy transitada por vecinos, la imagen es impactante. Tambi�n en otras zonas verdes y en �reas deportivas se puede ver por las noches a menores bebiendo y fumando, dejando a su paso restos que se acumulan y pueden perjudicar a los viandantes. "Llam� a la polic�a y ni se molest� en venir. Hoy llam� al Ayuntamiento y nada, cero respuestas, les he dicho que estar� llamando hasta que esto encuentre una soluci�n, porque algunos vecinos estamos hartos", afirma una residente.Uno de los perros que pasea junto a su due�a por el Pinar de La Elipa diariamente se llama Cooper. Desde hace tiempo tiene que pisar con mucho cuidado porque entre los matorrales hay cristales, y sobre todo, latas que se parten a la mitad. Dejando el filo cortante a plena vista se pone en peligro su integridad. Cooper es solo un ejemplo m�s de c�mo se ve perjudicado el paraje natural.







