La oficina destruida de la cadena de televisión catarí Al Araby tras un bombardeo en el norte de Teherán. EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH
El 28 de febrero de 2026, Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva sin precedentes contra Irán que incluyó ataques masivos contra los activos militares y el liderazgo de la República Islámica. En el primer día de operaciones, los ataques fulminaron a seis de las figuras más poderosas del régimen. En las semanas siguientes, la campaña continuó eliminando a ministros, comandantes y asesores clave. El resultado fue la eliminación sistemática de la élite política y militar iraní que no tiene parangón en la historia reciente de Medio Oriente.El presidente Donald Trump llegó a proclamar que había logrado un “cambio de régimen” en Irán. Pero la realidad contradijo esa lectura: Teherán demostró una capacidad inesperada para reemplazar a sus caídos y mantener la estructura del Estado en funcionamiento, incluso bajo el fuego de las potencias más avanzadas militarmente del mundo.PUBLICIDADFOTO DE ARCHIVO: El Líder Supremo de Irán, Ayatolá Ali Khamenei, habla durante una ceremonia de duelo por la muerte de comandantes militares y científicos iraníes, que murieron en la guerra de 12 días de Irán con Israel, en Teherán, Irán, 29 de julio de 2025










