La tasa que Barcelona aplica a los cruceristas va camino de subir de forma considerable. La concejal de BComú Carol Recio anunció este lunes que su partido y ERC han llegado a un acuerdo con el gobierno municipal (PSC) para subir esta tasa a 24 euros a los cruceristas que hagan escalas de menos de 12 horas en la ciudad. Esta cantidad se sumará al impuesto sobre las estancias en establecimientos turísticos (IEET) de la Generalitat que para este tipo de turistas es de 6 euros por lo que estos visitantes pagarán -si se acaba aprobando la subida- 30 euros por persona por pasar unas horas en la capital catalana. Sin embargo, el trámite no será inmediato, ya que la subida de 8 a 24 euros del recargo municipal tendrá que ser aprobado en el Parlament mediante una modificación de la ley de acompañamiento de los Presupuestos de 2026. El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, anunció a mediados de mayo que su objetivo es reducir a cero el número de cruceristas que solo hacen escala en la ciudad y no tienen la capital catalana como origen o destino de su trayecto. Se trata de desincentivar visitas exprés que saturan el espacio público y determinadas zonas o monumentos pero que apenas consumen en la ciudad. En cambio, se pretende que los cruceristas que recalen en Barcelona lo hagan al principio o al final del trayecto y se queden unos días en establecimientos hoteleros de la ciudad con la aportación económica que ello conlleva. El primer anuncio de subida implicaba pasar de cuatro a ocho años por persona y día. El pleno del Ayuntamiento había acordado que esa subida se realizaría de forma progresiva en cuatro años pero Collboni se mostraba dispuesto a avanzar el impuesto y subirla en solo un año. Posteriormente anunció otra subida hasta llegar a los 24 euros. Esta cifra obliga a modificar el tope de ocho euros que fija la legislación autonómica.Collboni lanzó el guante y este lunes lo han recogido tanto BComú como ERC. Ambos partidos presentarán el miércoles en la comisión de Economía y Hacienda proposiciones para impulsar la subida en la tasa turística para esos cruceristas. “Collboni dice mucho, pero hace poco o no hace nada”, ha criticado Recio, que ha reprochado que el alcalde diga que la ciudad está masificada pero después pacte con Junts un Plan de Usos en Ciutat Vella que refuerza los comercios enfocados al turismo, según ella. Fuentes de los Comuns subrayan que trabajan en este acuerdo desde hace diez días.El grupo municipal de ERC también propondrá una segunda medida relacionada con los cruceros: establecer un “tope mensual y anual de cruceristas” que, según ellos, debería estar en los 3,5 millones al año. “Creemos que la ciudad soporta muchos impactos a causa de la actividad turística y también creemos que los beneficios que genera esta actividad también tienen que revertir en la vida cotidiana de los barceloneses”, ha sostenido el portavoz adjunto de ERC, Jordi Castellana.