El alcalde asegura que se presentará a la reelección y que su preferencia son gobiernos con partidos de izquierdas
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha anunciado este miércoles que su objetivo es reducir a cero el número de cruceristas que solo hacen escala en la ciudad y no tienen la capital catalana como origen o destino de su trayecto. Tras recordar que el Ayuntamiento y el Puerto alcanzaron un acuerdo para reducir de siete a cinco las terminales de cruceros, ha anunciado cambios en la fiscalidad que se aplica a los cruceristas. “En los próximos meses, subiremos de cuatro a ocho euros (por persona y día) la tasa turística para que entre en vigor en los próximos meses y no dentro de cuatro años como habíamos acordado“, ha afirmado el alcalde. ”Quiero desincentivar la llegada de cruceristas”, ha resumido.
El pasado julio, el pleno del Ayuntamiento de Barcelona acordó una propuesta de ERC -que contó con el voto de PSC y BComú- para que los cuatro euros que pagan en la actualidad los turistas —por persona y día— alcancen los ocho euros. La tasa era progresiva e iría subiendo año a año. Collboni ha anunciado este miércoles en betevé que quiere subirlo, de golpe, para los cruceristas y solo dentro de unos meses.








