Durante décadas, una de las formas más comunes de medir el alcance de un líder dentro de una organización fue el llamado Span of Control: la cantidad de personas que reportan directamente a un directivo.

Cuanto mayor era el número de colaboradores bajo su supervisión, mayor era la complejidad de su responsabilidad.Sin embargo, la acelerada incorporación de inteligencia artificial, automatización, analítica avanzada y asistentes digitales está modificando esa lógica: el liderazgo corporativo comienza a enfrentarse a un nuevo desafío: no solo coordinar equipos humanos, sino asumir responsabilidad sobre decisiones y procesos en los que participan sistemas inteligentes.

Responsabilidad recae en las personasEsta reflexión fue planteada por Veemal Gungadin, especialista en transformación digital y actual director general de Mauritius Telecom, quien ha desarrollado una carrera internacional en proyectos de innovación tecnológica, inteligencia artificial y transformación empresarial.

Su planteamiento parte de la premisa: la inteligencia artificial puede analizar información, generar recomendaciones e incluso ejecutar tareas complejas, pero la responsabilidad de los resultados continúa recayendo en las personas.Bajo esta visión surge el concepto de Accountable Intelligence, entendido como la cantidad de trabajo generado tanto por humanos como por sistemas inteligentes que un líder puede supervisar, validar y asumir como propio.Inteligencia Artificial, clave en las empresasY es que, las empresas están incorporando la inteligencia artificial en procesos de selección de talento, evaluación crediticia, atención al cliente, análisis financiero y generación de contenido.