Vicente Fern�ndez falt� el pasado noviembre a la cita anual con el grupo de amigos de su �poca universitaria. Todos los a�os, por esas fechas, los antiguos compa�eros del Colegio Mayor San Juan Bosco de Sevilla —una residencia para estudiantes privada y religiosa— se re�nen para pasar un fin de semana en el campo. El �ltimo encuentro al que acudi� el ex presidente de la SEPI fue el de noviembre de 2024 y, muy probablemente, tambi�n faltar� al de este a�o.A las pocas semanas de la quedada a la que no fue, Fern�ndez apareci� en los titulares de peri�dicos, radios y televisiones tras ser detenido por orden del Juzgado Central 6 de la Audiencia Nacional. Se le imputaba, se le imputa, formar parte de una trama presuntamente corrupta que ama�aba contratos p�blicos para obtener mordidas al amparo de la cloaca socialista en cuya c�spide la UCO sit�a al ex secretario de Organizaci�n del PSOE, Santos Cerd�n.Fue por entonces, recuerda un antiguo compa�ero de residencia universitaria, cuando Fern�ndez abandon� los grupos de WhatsApp que compart�a con sus amigos de juventud. Sin dar explicaciones, sin decir ni adi�s.Su arresto, junto a la considerada la fontanera del PSOE Leire D�ez (con la que manten�a una relaci�n muy estrecha), �dej� a todos chocados� en el grupo del que no se hab�a despedido Fern�ndez. Incredulidad, asombro... Fue un �bombazo�.No es que el ex presidente de la SEPI —que acumul� un enorme patrimonio en los �ltimos a�os— fuese el m�s popular de la pandilla. Ni siquiera participaba demasiado en los grupos de WhatsApp.El shock de quienes le conoc�an estuvo motivado, m�s bien, por la imagen que ten�an de quien, seg�n la UCO, se hizo de oro haciendo negocios sucios usando el poder que lleg� a tener como presidente del conglomerado empresarial p�blico y el manto protector que le proporcion�, luego, cuando tuvo que dimitir por su implicaci�n en el caso Aznalc�llar, la ex vicepresidenta Mar�a Jes�s Montero.El corrupto que dibujan los investigadores de la Unidad Central Operativa no tiene nada que ver con el Vicente Fern�ndez de los a�os en los que estudi� Derecho en la Universidad de Sevilla. O el que qued� n�mero uno en las oposiciones al Servicio Jur�dico de la Junta de Andaluc�a solo tres a�os despu�s de terminar la carrera. O el brillante, y escrupuloso, funcionario que hizo carrera pol�tica hasta llegar a ser interventor general de la Administraci�n auton�mica.El Croata —que era el apodo que ten�a en la residencia estudiantil por los efectos del acn� en su cara— era �un rat�n de biblioteca�. �Un machaca que lo flipas�, lo define otro de sus ex compa�eros de aquella �poca.Correct�simo en las formas, h�pereducado, discreto... Quienes le conocieron antes de su ca�da no ahorran los elogios hacia aquel Vicente Fern�ndez que conocieron y en cuya inocencia cre�an cuando se vio envuelto, por primera vez, en una investigaci�n judicial, la del concurso de adjudicaci�n de la mina de Aznalc�llar.A sus amigos les dec�a que hab�a sido �v�ctima� de una especie de persecuci�n y cuando tuvo que apartarse de la SEPI contaba que se estaba �buscando la vida� colaborando con empresas vascas.Fern�ndez estuvo a sueldo de la navarra Servinabar, la empresa de la que era socio secreto Santos Cerd�n, y fue asesor, adem�s, de Tubos Reunidos, en cuyo rescate con fondos p�blicos tuvo mucho que ver, de acuerdo a la UCO.�Sab�amos que estaba haciendo de intermediario�, dicen, pero no se imaginaban que pod�an ser, como apunta la investigaci�n, en el marco de una trama corrupta a la que los presuntos implicados —Fern�ndez, Leire y Antxon Alonso— llegaron a bautizar como �Hirurok� (los tres, en euskera) en el grupo de WhatsApp que compart�an.Tras ser un estudiante �ejemplar� y un opositor �ejemplar�, tambi�n fue un empleado p�blico �ejemplar�. Recuerda un conocido que trabaj� con �l ocasionalmente su �pulcritud� y cuidado en el manejo del dinero p�blico. �Nos regate� todo lo que pudo�, a�ade.�Malas compa��as?Nadie, en este entorno, se explica qu� pudo pasar y se�alan al sospechoso habitual: las malas compa��as, �las relaciones afectivas y de otro tipo� que tuvo, sobre todo, cuando empez� su andadura en la esfera pol�tica de la mano del PSOE, aunque en su juventud sus inclinaciones iban m�s por el PP, cuentan.Ah� tuvo un papel fundamental la hoy secretaria general del PSOE-A. No solo fue, como ministra de Hacienda, la que le nombr� presidente de la SEPI en 2018, nada m�s estrenarse Pedro S�nchez en el Gobierno, sino que fue su valedora desde el principio.Fuentes del �ltimo gobierno del PSOE en la Junta de Andaluc�a confirman a Cr�nica que su nombramiento como interventor general —despu�s de ser secretario general de Industria— fue a propuesta de Montero, consejera de Hacienda, �porque ten�a buena fama como t�cnico de nivel A�, el m�s alto dentro de la funci�n p�blica.Tambi�n fue Montero la que, tras su imputaci�n en el caso Aznalc�llar y su dimisi�n forzada, le reserv� casi durante dos a�os el puesto de presidente de las empresas p�blicas, defendiendo, a capa y espada, su inocencia.Tanto �l como ella han insistido en que su relaci�n acab� con su salida de la SEPI, pero la investigaci�n sugiere que, al menos, actu� en los a�os siguientes al amparo de la influencia y del nombre de la ex vicepresidenta.Hasta el punto de que pudo seguir dirigiendo la SEPI en la sombra, una hip�tesis que avalan los diarios de la propia Leire D�ez.La cloaca del PSOE que presuntamente dirigi� Cerd�n y ella ejecut� ten�a, precisamente, como uno de sus objetivos desmontar el caso Aznalc�llar —que le dej� fuera de juego— y desacreditar a la juez Mercedes Alaya, la magistrada que impidi� el archivo de la causa y le sent� en el banquillo de los acusados.De aquel juicio sali� absuelto Fern�ndez el 5 de diciembre de 2025, pero apenas pudo celebrarlo durante d�as porque el d�a 20 de ese mismo mes era detenido por la UCO y su antigua pandilla del colegio mayor entraba en shock viendo la ca�da (presunta) del �ejemplar� Vicente Fern�ndez.
El (presunto) descenso a la cloaca del "ejemplar" Vicente Fern�ndez, 'el Croata' de la SEPI que se despidi� de sus amigos sin decir ni adi�s
Vicente Fern�ndez falt� el pasado noviembre a la cita anual con el grupo de amigos de su �poca universitaria. Todos los a�os, por esas fechas, los antiguos compa�eros del...










