Uno de los primeros ejercicios que las personas practican para ponerse en forma o perder algunos kilos es correr. Aunque se trata principalmente de una actividad cardiovascular, aporta importantes beneficios al cuerpo, la mente y la salud.
Si bien esta práctica puede realizarse a distintas horas, hacerlo por la mañana podría ofrecer ventajas adicionales, según expertos. Estas van desde facilitar la constancia en una rutina hasta aprovechar la liberación de endorfinas para generar más energía durante la jornada laboral o estudiantil.
Salir a correr debe complementarse con una buena alimentación, una adecuada higiene del sueño y ejercicios de fortalecimiento, indican los especialistas. Ximena Fuentes, psicóloga clínica, destaca que estos efectos suelen potenciarse cuando la actividad se realiza por la mañana, además de favorecer la creación de hábitos duraderos.
“Desde la psicología del comportamiento, las rutinas matutinas son más fáciles de sostener porque existen menos interrupciones. Además, la exposición temprana a la luz natural ayuda a regular el ritmo circadiano, favoreciendo una mayor sensación de energía durante el día y una mejor calidad del sueño durante la noche”, agrega.
A diferencia de correr por la noche, actividad que puede ayudar a liberar tensiones acumuladas durante la jornada, en algunas personas puede generar dificultades para conciliar el sueño, especialmente si el ejercicio se realiza poco antes de dormir.






