Su nombre lo dice todo: "el punto m�s remoto", el significado del t�rmino ytri en n�rdico antiguo. Y es que las coordenadas del nuevo hotel Ytri Island Retreat, un retiro de dise�o que se mimetiza con el entorno, lo sit�an all� en el C�rculo Polar �rtico. Y en concreto, en el archipi�lago de Traena, al norte de Noruega y uno de los puntos m�s alejados de la zona continental.All� se ubica el �ltimo reto�o de la colecci�n de alojamientos y restaurantes �nicos de Relais & Ch�teaux, al que se tarda en llegar cinco horas en ferry desde la localidad de Bod� (donde est� el aeropuerto m�s cercano), dos y media en un barco r�pido y 40 minutos en helic�ptero.El restaurante Alma.Esta �ltima es la mejor opci�n, claro, si se quiere disfrutar de un espectacular trayecto sobrevolando el Mar de Noruega entre fotog�nicos fiordos, cimas a�n nevadas y encantadores pueblos de pescadores, con sus casitas de colores asomando en los puertos.En ellas se inspiran los distintos edificios que forman Ytri Island Retreat, ya que Tr�na, con 477 islas (la m�s grande es la del hotel, llamada igual, y con 443 habitantes), islotes y escollos, es una de las comunidades pesqueras m�s antiguas del pa�s, remont�ndose su historia a 9.000 a�os atr�s, en plena Edad de Piedra, cuando sus moradores ya se dedicaban a capturar ballenas, arenques y salmones.Algunos de los bloques que componen el complejo.Esa tradici�n lo es todo en cada estancia. De las 38 habitaciones al lounge o la biblioteca, cada una con amplios ventanales para contemplar la belleza del accidentado archipi�lago. "Que �ste se adentrara en el hotel era el fin de sus due�os, una pareja de Oslo empe�ada en apoyar el car�cter de estas lejanas poblaciones", explica Kine Willumsen, directora general del complejo.Lo lograron contratando a los estudios noruegos Vardehaugen Architects, con sus sucesivos bloques de diversas tonalidades emulando una aldea �rtica, y Bonaparte Interi�r, que firma una decoraci�n puramente escandinava que combina elegancia est�tica con funcionalidad.Una de las 38 habitaciones.Se traduce en la planificaci�n hol�stica del espacio, los muebles de madera a medida, los tejidos suaves, las artesan�as de dise�adores locales y los suelos fabricados con elementos reciclados, as� como con la arena, la piedra y las conchas de la isla en el caso del terrazo. Se suman las l�mparas personalizadas de Hadeland Glassverk, la vidrier�a m�s antigua del pa�s. "Ytri es m�s que un destino; es un estado del ser, un retiro donde las personas puedan volver a la quietud, la naturaleza y una forma de lujo que no necesita mostrarse, s�lo sentirse", resume Karianne F. Rimmereid, creadora de Bonaparte.Menci�n aparte merece el restaurante Alma, capitaneado por el chef Sean Ryan, que exhibe su filosof�a sostenible y salvaje en los men�s degustaci�n maridado, destacando el de 12 platos (aunque tambi�n puede pedirse uno de cuatro...), que recorre la geograf�a mundial de sitios relacionados de alguna u otra forma con esta costa. La pesca del d�a es joya de la corona. Literal. Traen las vieiras reci�n recogidas a la mesa en carretilla para prepararlas frente al comensal.Plato preparado frente al comensal.Es una de las sorpresas de la primera parte de la experiencia gastron�mica, que tiene lugar en una cocina acristalada entre las hierbas y alimentos que cultivan en los huertos del complejo. Ah� se degusta tambi�n el tartar de ballena. S�, su caza controlada es legal en el pa�s escandinavo.Luego se volver�a al restaurante del edificio principal, donde contin�a el fest�n gourmet con platos como los mejillones en salsa holandesa, el risotto con champi�ones, la original recreaci�n del cl�sico brit�nico fish and chips, el s�ndwich de trucha y el farikal de cordero, una especialidad nacional con repollo, pimienta negra y sal.Degustaci�n de vieiras reci�n preparadas.Tambi�n hay que disfrutar de la oferta wellness, ya sea apunt�ndose a una clase de yoga o meditaci�n o a una sesi�n de sauna de le�a con ceremonia del cacao incluida y vistas (como todo...) a la excepcional naturaleza del lugar. La conduce la experta en bienestar Renata Rucka, con amplia experiencia en retiros de Ibiza y Mallorca y quien gu�a a los participantes en una aut�ntica inmersi�n en el universo de la sauna noruega. Y despu�s, un ba�o a -5 � 6� s�lo apto para valientes.Ya s�lo quedar�a apuntarse a alguna de las actividades que ofrece el establecimiento tanto dentro de sus instalaciones como en los alrededores, ya sea una ruta de senderismo, una jornada de pesca, kayak, buceo, snorkel o escalada o un paseo en barco para saltar de isla a isla avistando delfines y ballenas. Si es que alguien quiere salir del hotel, claro.La instructora de 'wellness', en un ceremonial en la sauna.Las mareas, el salitre y la tranquilidad de la costa de Helgeland transmiten la esencia n�rdica del Ytri Island Retreat a trav�s de una arquitectura minimalista que se mueve al comp�s del paisaje, rematado a golpe de monta�as, lagos y grutas ancestrales donde en julio se celebra el Tr�na Festival, uno de los eventos musicales m�s ic�nicos de Noruega. Sin olvidar esas playas de arena blanca ba�adas por el sol de medianoche, protagonista de estos d�as en los que la luz no cesa durante las 24 horas.Ba�o en las g�lidas aguas que rodean el complejo.Ytri Island Reatreat. Fl�holmen, 8, Tr�na (Noruega). Internet: ytri.no Desde 450 euros. M�s informaci�n en la web de Relais & Ch�teaux (relaischateux.com), al ser uno de los 580 hoteles y restaurantes independientes de la colecci�n, presente en 65 pa�ses.