14/06/2026 a las 16:10h.

En 1999, John Connolly era periodista freelance del Irish Times y escribía de madrugada. Trabajaba en el primer capítulo de lo que sería 'Todo lo que muere' cuando recordó una historia que había cubierto años antes: una mujer llamada Belinda De Pereira había muerto ... de manera muy violenta. La reacción inicial de la población fue de horror, de tristeza, hasta que salió a la luz que en vida era trabajadora sexual. La tristeza, entonces, se evaporó con llamativa rapidez. «Se convirtió en una persona secundaria», recuerda Connolly. «Una mujer sin importancia». La observación de cómo la empatía pública funciona con criterios de selección que nadie enuncia pero todos aplican se convirtió en el motor secreto de toda la serie: ¿Por quiénes lloramos y por quiénes no, y qué dice eso de nosotros?

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