Una separación o un divorcio nunca son procesos sencillos, pues además del dolor que implica el fin de una relación, suelen venir acompañados de una serie de conversaciones difíciles sobre la vivienda, los bienes compartidos o la reorganización de la vida familiar. Sin embargo, cuando hay una mascota de por medio, determinar quién se queda con ella puede convertirse en uno de los aspectos más complejos de la ruptura.Conforme a los criterios deTipo de trabajo: NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.