Profesor visitante en el departamento de economía de la PUCP
Javier Herrera - profesor visitante en el Departamento de Economía de la PUCP
En 2025, según la ENAHO, 17 millones 263 mil mascotas forman parte de la vida cotidiana de los hogares peruanos. Poco más de la mitad (56,5%) son perros; el 36,2% son gatos, y el 7,4% restante corresponde a otras mascotas. Casi dos de cada tres hogares (64%) tienen al menos un animal doméstico, mientras que el 36% no tiene ninguno. Además de los animales de cuatro patas —entre ellos conejos, monos, cuyes y tortugas—, muchos hogares albergan diferentes especies de aves, como canarios, pericos, loros y palomas, así como peces ornamentales. Tampoco faltan quienes crían animales exóticos, como venados, o recuerdan incluso el célebre zorrito «Run Run», cuyos dueños lo hicieron pasar por un perro.
La mascota dejó hace tiempo de ser solo un animal de compañía. Para millones de hogares es un integrante más de la familia y una fuente de bienestar emocional, social y económico. Pasear al perro beneficia tanto al animal como a su dueño y crea oportunidades de socialización, especialmente entre quienes viven solos. El afecto que despiertan llega al punto de atribuirles sentimientos e incluso un alma. Paradojas de la historia: si en el siglo XVI Bartolomé de las Casas, durante la célebre Controversia de Valladolid, defendía que los indígenas «tenían alma», razón por la cual la Iglesia debía proceder a evangelizarlos, hoy la ley protege a los animales contra el sufrimiento injustificado y les otorga protección jurídica.








