Las mascotas son miembros de la unidad familiar, pero también son animales. Es decir, no hay que perder nunca de vista su naturaleza, por mucho que tengan derechos como seres sintientes y vivientes; y los tratemos con el mismo amor y respeto que a una persona. Por ello, en ocasiones se corre el riesgo de humanizarlas de una manera que puede ser perjudicial para ellas, o para nosotros. ¿Es este el caso de aquellas personas que duermen junto a sus mascotas? Lo cierto es que se trata de un asunto debatible, que no tiene una conclusión lapidaria.PublicidadLo primero que hay que tener en cuenta es que dormir juntos, sobre todo en el caso de los perros y las personas, tiene mucho de la relación ancestral trazada por ambos. Por ejemplo, por norma general, un perro va a querer dormir con su dueño pues le considera parte de su manada, y se siente más seguro junto a él. Además, en tiempos pretéritos, era una manera de tener una fuente de calor natural en las noches de invierno. Sin embargo, el descanso es una parte fundamental de la vida actual, por lo que es importante priorizarlo en el caso de las personas. De ahí que sea lícita la pregunta.¿Es malo dormir con tu mascota?No está probado científicamente que el dormir junto a tu mascota sea malo per se, lo que no quiere decir que sea beneficioso en todas las situaciones. Se trata de una cuestión de matices, en la que depende mucho tanto del animal como de la persona. A falta de un estudio realmente exhaustivo, existen argumentos parciales tanto a favor como en contra de este hábito. Por ello, es importante analizar caso a caso para ver qué aplica a cada individuo.En un estudio publicado en 2017 por la unidad del sueño de la Clínica Mayo, en el que participaron 40 propietarios de perro, de los cuales la mayoría (el 88%) eran mujeres, y se sometieron a una monitorización de su organismo mientras dormían junto a su perro. Los resultados arrojaron que, cuando el can estaba en la cama, el sueño era menos eficiente que cuando lo hacía en su propia cama, aunque en líneas generales, las personas que dormían junto a un perro mantenían una buena eficiencia de sueño.No obstante, la muestra es pequeña y poco representativa como para sacar conclusiones rotundas de la misma. Además, y un matiz muy importante, todas las personas que se sometieron al estudio tenían previamente, en líneas generales, una buena calidad de sueño.PublicidadCuándo puede ser malo dormir con tu mascotaSin embargo, el escenario cambia para aquellas personas con trastornos de sueño previos como pueden ser insomnio, el síndrome de las piernas inquietas o la apnea del sueño. ¿Por qué? Básicamente, porque el compartir lecho junto a un perro o gato aumenta sensiblemente las opciones de microdespertares a un sueño que ya es de baja calidad, algo que puede evitar que la persona alcance la fase de sueño profundo.Es importante tener en cuenta que, aunque hay estudios que sugieren que un humano y un perro pueden tener una arquitectura del sueño similar, lo cierto es que en realidad, tantos canes como gatos tienen hábitos muy diferentes a los nuestros. Se mueven más, se despiertan más veces y pueden emitir sonidos a horas antinaturales para nosotros. El experto en sueño Juan Nattex advierte en sus redes sociales que estos movimientos pueden generar “microdespertares” que pueden interrumpir la fase REM. “Son interrupciones muy breves del sueño que normalmente ni siquiera percibimos, pero que impiden alcanzar las fases profundas y reparadoras del sueño”, explica en uno de sus vídeos.PublicidadPersonas con problemas respiratorios o salud delicadaPero las personas con trastorno del sueño no son las únicas que tienen desaconsejado el dormir con sus mascotas. Como decíamos, tanto perros como gatos son animales y, por ello, son portadores de muchos microorganismos tales como bacterias, hongos o ácaros; además de la suciedad que puedan arrastrar de sus paseos (incluso si los limpiamos acto seguido). Al compartir cama, esto hace que estemos expuestos a ellos de manera directa durante toda la noche, lo que puede favorecer a la aparición de congestión, tos, broncoespasmos o crisis asmáticas.No es una advertencia aislada: guías de alergia de centros como la Clínica Universidad de Navarra y documentos de alergología recomiendan explícitamente mantener a las mascotas fuera del dormitorio, y especialmente de la cama, en pacientes alérgicos o con patología respiratoria de base, como medida básica de control de síntomas. En la misma línea, el Instituto Europeo del Sueño recuerda que dormir con perros puede ser origen de infecciones por hongos, bacterias y parásitos, y se ha vinculado a “problemas respiratorios y de alergia”, por lo que aconseja extremar las precauciones en personas vulnerables.Cuándo tiene sentido dormir con tu mascotaNo obstante, para los adultos sanos y sin trastornos del sueño dormir o no con su mascota pasa a ser una cuestión emocional. Siempre que el animal esté sano, limpio, desparasitado y cuente con todas las vacunas, el dormir con él puede tener beneficios relacionados con la salud mental. Gracias, sobre todo, a que el compartir habitación, o lecho, es una manera de reforzar el vínculo existente entre humano y animal.Como decíamos previamente, no hay excesiva evidencia científica ni para determinar si dormir con una mascota sea bueno o malo en líneas generales. Sin embargo, sí hay estudios que determinan que algunas personas perciben descansar mejor si tienen al lado a su mejor amigo. En un artículo publicado en Psychology Today, el doctor Michael J. Breus asegura que “el vínculo emocional que tenemos con nuestras mascotas tiene beneficios demostrados para el bienestar psicológico, y esos beneficios pueden influir indirectamente en nuestro sueño para mejor”.Cómo saber si dormir con tu mascota o noAl final, todo se resume en una cuestión: ¿afecta el colecho con nuestra mascota a nuestra capacidad de descanso? Antes de decidir si seguimos dejando subir a nuestro mejor amigo a la cama, conviene hacerse algunas preguntas y responderlas con honestidad: ¿duermes peor desde que tu mascota sube a la cama? ¿Tienes alergias, asma u otro problema respiratorio diagnosticado? ¿Tu perro o tu gato se mueve mucho y te despierta de madrugada? ¿Este hábito ha generado algún tipo de fricción en tu vida de pareja o familiar?Si la respuesta es afirmativa a alguna de ellas, quizá sea momento de explorar otras opciones para proteger tu descanso, como por ejemplo que duerma en su propia cama, dentro o fuera del dormitorio. Si, por el contrario, duermes bien, estás sano y el colecho no supone un conflicto en casa, sobre el papel no hay motivos de peso para vetar el compartir sueños con tu animal favorito.