Que a Donald Trump le guste ver su nombre y su rostro en todas partes no es novedad. Antes de ser presidente, el apellido Trump ya estaba en sus proyectos inmobiliarios -torres, hoteles, canchas de golf, casinos- pero también en vinos, corbatas, calzado, colonias y agua embotellada. Desde hace décadas, el mandatario supo hacer de su nombre una marca, y así llegó a la Casa Blanca en el 2017.Conforme a los criterios deTipo de trabajo: AnálisisInterpretación de las noticias basada en evidencia, incluyendo data y proyecciones posibles en base a eventos pasados.
La autoexaltación de Trump: ¿marketing o culto a la personalidad?
La autoexaltación de Trump: ¿marketing o culto a la personalidad? | La marca Trump se trasladó de edificios y casinos a las instituciones del Estado. Desde que regresó a la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos -que hoy cumple 80 años- ha colocado su nombre donde ha podido, incluso sobrepasando la ley, para sentar precedente de que todo debe girar en torno a él.









