Tupé amarillo, ahora blanquecino, bronceado anaranjado, corbata roja y traje azul sobredimensionado. Bastan tan solo cuatro detalles para identificar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Odiado y venerado a lo largo de su carrera política, el mandatario que consigue hacer temblar al mundo cada vez que se dispone a hablar cumple este domingo 80 años. La cifra da a la introspección, ofrece la posibilidad de mirar hacia el futuro y repasar su trayectoria política pero también de analizar cómo se ha construido este personaje del siglo XXI.

Cada elemento que compone la imagen de Donald Trump responde a una intención concreta. Obsesionado con la estética y las apariencias, el presidente estadounidense refleja su marcado narcisismo en las constantes referencias a su aspecto y en su fidelidad a una indumentaria que se ha convertido en parte esencial de su marca personal. Al fin y al cabo, pocas cosas resultan tan fascinantes para quien aspira a dejar huella en la historia como ser fácilmente reconocido.

El presidente Donald Trump llega a bordo del Air Force One el viernes 5 de junio de 2026 al Aeropuerto de Morristown, en Morristown Airport, Morristown.

Mark Schiefelbein / Ap-LaPresse