El mercado automovilístico está viviendo una transformación sin precedentes, hasta el punto de que el año pasado el 58% de los coches vendidos fueron eléctricos o híbridos, dejando a los motores de combustión en minoría. Sin embargo, la adaptación de las aseguradoras a esta nueva realidad no está siendo uniforme. Un reciente estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) sobre las pólizas de nueve compañías advierte de que la tecnología del vehículo influye en el coste. Aunque las mayores diferencias de precio dependen de la compañía elegida, el motor sigue siendo un factor determinante: los conductores de vehículos eléctricos pagan, de media, un 36% más que aquellos que optan por la gasolina.¿Por qué es tanto más caro asegurar un vehículo eléctrico?La OCU señala en su estudio que el principal motivo que explica este sobreprecio radica en el elevado coste de sustitución de las baterías en caso de accidente. Para un coche eléctrico con gran autonomía, cambiar este componente puede alcanzar fácilmente los 15.000 euros, una cifra que las aseguradoras consideran un riesgo elevado. Curiosamente, este sobrecoste también se aplica a los híbridos no enchufables, que son un 20 % más caros de asegurar, pese a que sus baterías son más pequeñas y sustituirlas cuesta unos 2.500 euros, lo que sugiere que podrían existir otros factores comerciales tras el incremento. Debido a estos costes, ante un siniestro que afecte a la batería, muchas compañías prefieren declarar el coche como siniestro total y ofrecer únicamente el valor venal del vehículo. Por ello, la OCU recomienda exigir a la aseguradora que informe sobre cuál sería la indemnización máxima en cada renovación para valorar si compensa mantener una póliza a todo riesgo a medida que el coche cumple años.¿Cuáles son las diferencias de precio entre los distintos tipos de motor?Para realizar esta comparativa, la OCU utilizó como referencia el perfil de un conductor de 60 años en Madrid, sin siniestralidad, y comparó cuatro modelos de prestaciones similares: un Tesla Model 3 (eléctrico), un Toyota C-HR (híbrido), un BYD Seal U DM-i (híbrido enchufable) y un Hyundai Tucson (gasolina). Los resultados confirman una jerarquía de precios muy clara:Gasolina: Sigue siendo la opción más barata en general, con primas a todo riesgo que oscilan entre los 544 y los 2.482 euros.Híbridos: Asegurar estos modelos es, de media, un 20 % más caro que uno de gasolina.Eléctricos: Se sitúan como la opción más costosa, con un sobreprecio medio del 36 % respecto a la combustión tradicional y precios que pueden llegar hasta los 2.934 euros.¿Cómo puede el usuario ahorrar al contratar su seguro?La mayor oportunidad de ahorro no reside en el tipo de motor, sino en la comparativa entre compañías. El estudio revela brechas de hasta 2.400 euros de diferencia entre pólizas con coberturas parecidas según la aseguradora elegida. Por ejemplo, para un mismo modelo eléctrico, la prima puede variar desde los 544 euros hasta casi 3.000 euros.Además de comparar antes de contratar, la OCU sugiere que, cuando el vehículo tenga ya varios años y su valor venal se haya reducido, es más recomendable optar por un seguro a terceros. Es decir, pólizas que incluyan coberturas de lunas, incendio y robo, además de una protección jurídica mínima de 3.000 euros para la libre elección de profesionales en caso de conflicto.