En junio de 2026, Europa vive una compleja situación en relación con la inmigración. Este domingo, 14 de junio, en Suiza se llevará a cabo un referéndum que pretende limitar la población del país a 10 millones de habitantes, contando en la actualidad con unos 9,1 millones.La propuesta ha sido impulsada por el Partido Popular Suizo, también llamado Unión Democrática de Centro. El partido, en su iniciativa "No a una Suiza de 10 millones", alega que el 27 % de la población inmigrante, así como el crecimiento poblacional derivado de esto, obliga a tomar medidas extremas de sostenibilidad como, en caso de superarse la mencionada cifra, endurecer la inmigración, eliminar ciertos derechos de asilo y valorar sus políticas de colaboración en general.

La propuesta busca modificar la Constitución para fijar un límite de 10 millones de habitantes residentes permanentes antes de 2050. La medida establece también un umbral en los 9,5 millones, momento en el cual el Gobierno debería comenzar a actuar para frenar el crecimiento poblacional, considerando este aumento como un riesgo para la economía y la sociedad de Suiza.

Lo más llamativo, no obstante, es lo severo de la solución si estas primeras medidas no funcionan. Según se ha podido saber, si el crecimiento no se revierte en dos años tras superar los 10 millones, Suiza debería denunciar el Acuerdo de Libre Circulación de Personas con la Unión Europea, con el riesgo de un "Swiss Brexit", lo que representaría un enorme golpe para la UE en su conjunto.