La propuesta, que llegará a las urnas en junio, implicaría en última instancia la anulación del acuerdo de libre circulación de personas con la UE
Suiza no escapa a la corriente antiinmigración que recorre Europa. Sus ciudadanos votarán en junio una iniciativa de la derecha populista que pretende limitar la entrada de extranjeros y el asilo para que la población del pequeño país alpino no supere los 10 millones de habitantes antes de 2050. El Partido Popular Suizo (SVP/UDC, en sus siglas en alemán y francés) ha lanzado en las últimas décadas varias propuestas para frenar la inmigración y el asilo, uno de los pilares de su ideario político. Como en otras ocasiones, la iniciativa apunta en última instancia al acuerdo de libre circulación de personas que mantiene con la Unión Europea, ya que el texto que lleva a las urnas prevé que se anule ese pacto si no se logra una renegociación de las condiciones de entrada de extranjeros y se supera durante dos años el tope de los 10 millones de habitantes. En Suiza viven actualmente 9,05 millones de personas, de las cuales una cuarta parte son extranjeras, principalmente de países de la UE (Italia, Alemania, Portugal y Francia).
El PP suizo, que se caracteriza también por su nacionalismo y es contrario a una profundización de los lazos con la UE, con la que el país tiene numerosos acuerdos que facilitan a la república helvética el acceso al mercado común, argumenta que la inmigración ha conducido a una escasez de viviendas, ha puesto las infraestructuras “al límite”, aumenta los costes de la sanidad, causa problemas en las escuelas y “dispara” los costes sociales. También achaca a la inmigración un mayor nivel de inseguridad y los mensajes de sus campañas antimigratorias no pocas veces han sido tachados de xenófobos.








