Si algo caracteriza al sistema capitalista actual es que todo se puede comprar y vender. En este aspecto destacan los fondos cotizados (ETF, Exchange Traded Fund, por sus siglas en inglés), una herramienta de inversión muy útil que en los últimos años han adquirido bastante protagonismo. Los ETF combinan lo mejor de un fondo de inversión clásico, que permite acceder a casi todos los mercados y sectores, con la flexibilidad de las acciones, que brindan la posibilidad de invertir, comprar y vender sobre la marcha. PublicidadEn los últimos años, los ETF se han convertido en un pilar fundamental de la inversión, precisamente por la flexibilidad que ofrecen y esa posibilidad de invertir en ideas muy específicas y concretas. Los ETF temáticos se popularizaron hace una década, pero han ido afinando el tiro, por así decirlo, hasta llegar a nichos muy concretos. Los expertos aseguran que son el vehículo ideal para quienes den sus primeros pasos en el vasto y variado mundo de la inversión porque no hace falta mucho dinero. Son baratos y se puede invertir en todo lo que la imaginación y el bolsillo den de sí.Sin embargo, estos mismos analistas también advierten de que esa flexibilidad puede terminar siendo un inconveniente: como todo puede comprarse y venderse en cualquier momento, los ETF se están consolidando como una herramienta para inversiones arriesgadas o poco convencionales en las que supuestamente se presentan buenas oportunidades para ganar un buen dinero. No siempre es así, claro. Un reciente artículo de The Wall Street Journal señala algunos de estos EFT como la comida basura de la inversión: si no se abusa mucho de ella hasta se puede disfrutar, pero el exceso acaba siendo perjudicial.El artículo de The Wall Street Journal se pregunta "hasta qué punto se están volviendo extraños los ETF" y mencionaba algunos de los más bizarros. El último en sumarse a esta estrambótica lista es un fondo cotizado lanzado en mayo por la gestora Tuttle Capital Management en Estados Unidos. Este ETF se llama UFO Disclosure y busca invertir en empresas con potencial para beneficiarse en un futuro no muy lejano de las tecnologías de inspiración extraterrestre o, como dice también la propia gestora, de "la tecnología no humana". La teoría que sustenta este ETF es que la tecnología alienígena existe y que va muy por delante de la humana. También invierte en empresas especializadas en detección de ovnis. De momento, este fondo ha logrado tres millones de dólares (2,59 millones de euros)."Si esta tecnología existe y se hace pública, es un cambio radical mayor que Internet o la IA. No necesito que los extraterrestres sean reales para que mi tesis funcione, pero es mucho más divertido si lo son", dijo en una reciente entrevista con The Wall Street Journal Matthew Tuttle, el fundador de este peculiar fondo.PublicidadOtro ETF raro que en las últimas semanas ha llamado la atención de la prensa especializada es uno que solo permite comprar bitcoins después de la caída del Sol. Con el siniestro nombre de Nicholas Bitcoin and Treasuries AfterDark ETF, este fondo cotizado solo permite comprar bitcoins cuando los mercados están cerrados. The Wall Street Journal explica cómo funciona este ETF: cada día, el fondo empieza la mañana con bitcoins pero, en cuanto abre la Bolsa de Nueva York, lleva todo su patrimonio a efectivo. En cuanto cierra Wall Street, vuelve rápidamente a cotizar en bitcoin. Allí permanece invertido por las noches y durante los festivos y fines de semana.Otro fondo poco convencional es uno de inspiración religiosa llamado What Would Jesus Do que selecciona las inversiones en las empresas siguiendo criterios cristianos y evangélicos. Con unos activos de 514,4 millones de dólares (444,46 millones de euros), en el último año ha proporcionado una rentabilidad del 8,33% a sus inversores.Entre los más estrambóticos, figuran los ETF que ofrecen a sus clientes inversiones que se vuelven virales en foros de internet y redes sociales, como si de un meme se tratara. Por ejemplo, ahí está Roundhill Meme Investments, que tiene unos activos totales por valor de 30 millones de dólares (25,9 millones de euros). Sin embargo, los analistas advierten de que este tipo de inversiones son de alto riego y muy expuestas a la volatilidad.PublicidadTambién destacan, por su singularidad, los ETF que invierten en empresas de la industria de la marihuana, cuyo uso medicinal se ha extendido a muchos lugares del mundo en los últimos años. Esta industria protagonizó una fiebre inversora entre los años 2019 y 2020, pero desde 2023 ha sufrido un bajón. Ahora incluso triunfan los ETF que aumentan cuando las acciones de las empresas relacionadas con la marihuana caen.Lo de apostar a favor o en contra de algo es también una seña identidad de estos ETF raros. Hay fondos cotizados dedicados a la economía de las mascotas. Es el caso del ETF PAWZ, que literalmente apuesta a que los dueños de perros y gatos van a incrementar su gasto en sus animales, casi más que en sí mismos.Vicex es otro fondo de inversión temática singular. Como se puede deducir por su nombre, invierte en vicio: tabaco, alcohol, juego, aunque también abre la puerta a otro tipo de inversiones. Cuenta con activos con un total de 43,51 millones de dólares (unos 37 millones de euros).Estos son solo algunos ejemplos. Hay muchos otros. En los últimos tiempos, también han proliferado los ETF que se han especializado en seguir la evolución de un determinado valor bursátil y multiplicarlo por dos, por tres o por cinco o más. Si por ejemplo uno de estos ETF paga cinco veces lo que una determinada empresa suba en bolsa y ésta sube un 25%, el fondo pagará el 100% del dinero invertido. También se puede apostar a que una empresa va a sufrir una caída en bolsa. Y los hay que están supeditados a la evolución de los índices bursátiles. La variedad es absoluta y siempre al gusto del cliente. Es el mercado, amigos.