OpiniónPetro no solo resultó jefe de campaña de Cepeda, sino de Abelardo. Por eso no hicieron sino servirle oportunidades en bandeja de plata.PERIODISTA13.06.2026 23:30 Actualizado: 13.06.2026 23:30 Soy firme defensora del respeto por nuestra rama judicial. Pero caramba. También necesitamos que sus jueces y magistrados pongan de su parte para no volver esto un hazmerreír.Fue lo que sucedió esta semana. Al prohibírsele a Abelardo usar la camiseta del Mundial, la campaña Cepeda logró proyectar dos absurdos. Uno, que cualquiera que use la camiseta automáticamente es votante de Abelardo. Dos, que la Selección Colombia tiene que explicar no solamente cómo juega, ¡sino cómo vota! Y el que vota, ocultar su entusiasmo por la Selección para no politizarla.Enseguida vino la prohibición del uso de los símbolos patrios. Perlas: el magistrado Chavarro del Tribunal de Bogotá, según su auto, prohibió a Abelardo usar la bandera nacional o “su paleta cromática”, lo que, de no caerse, habría abierto paso para que pudiera quedar prohibido el uso de ciertos colores para ciertas actividades. Pero, además, incluyó en su auto a los más de 4 millones de colombianos que, como “grupo significativo de ciudadanos”, firmaron para inscribir esa candidatura en la Registraduría, prohibición en total contradicción con el tarjetón electoral. Ellos tampoco podrían usar las expresiones “firmes por la patria” o “defensores de la patria”. Les quedaron prohibidos los “emoticonos” (sic) oficiales de la República de Colombia. No más banderitas en WhatsApp, no más izadas en fachadas, cuidado con los colores y con saludos con la mano levantada a centímetros de la cabeza, así sea para espantar un mosco. Por fortuna, la Corte Suprema tumbó semejante bodrio.No caíamos aún del asombro cuando vino el “arizabaletazo”, cuya autoría intelectual y verdaderos propósitos nadie ha podido explicar. Se ha oído de todo un poco.1- Inevitablemente se alcanzó a comentar la posible autoría intelectual de Roy Barreras, exesposo de la congresista que resolvió suspender al Presidente de la República de aquí a las elecciones. De eso dio Roy indicios en su declaración a ‘La Silla Vacía’: “Esto, en lugar de daño al presidente, hará que la gente salga a votar masivamente por Cepeda”. ¿Jugadita? En lo que a mí respecta, creo que Roy es un operador político tan sofisticado, que no lo considero capaz de semejante torpeza y bajeza.2- Petro insinuó que la congresista Arizabaleta chantajeaba con unos cargos en La Previsora. Dudoso, porque entonces la tal jugadita la perjudicó doblemente: se quedó sin el pan y sin el queso. Pero ante la sospecha de que el plan pudo ser concebido desde el Gobierno, el Presidente, a través de sus abogados, denunció concusión y prevaricato. ¿Coartada?3- También se dice que como la congresista y su hermano fueron elegidos al Congreso en lista abierta del Pacto Histórico, de todas maneras ella tiene por el Presidente lealtad y simpatía; y que por ello pudo hacer una movida calculada para que Petro pudiera retirarse temporalmente del poder y hacerle campaña a Cepeda (candidato al que parece considerar un incapaz relativo); o que se retirara definitivamente antes de la entrega del poder. Petro debe estar “mosca” por su inmediato futuro ante las advertencias que recibió de EE. UU. en su reciente visita a la ONU. Su visa actual es absolutamente restrictiva; además, estando en la Lista Clinton u Ofac, es muy vulnerable de ser “cazado” y pedido en extradición en puertos del mundo. ¿Y desde el 7 de agosto, sin avión presidencial? ¿Qué mejor que victimizarse, suspendido tan disparatadamente del poder?4- ¿O será que Arizabaleta actuó por convicción legítima de que el presidente ha intervenido descarada e ilegalmente en la campaña? Aunque es cierto, lo de creer legítimo su actuar es imposible. Resulta burdamente inconstitucional y una falta absoluta de lógica democrática que una sola persona pueda suspender a su antojo, con su dedito, a un presidente en ejercicio. Imposible que esa brutalidad se la aconsejara Roy. Aunque se suma la inquietante frase del ministro de Trabajo, Sanguino, en aparente reproche a la congresista: “Usted no ha sido tan ‘previsora’ ”. ¿A qué se referirá? ¿A que los pillaron, o a que definitivamente ella sufrió una enajenación temporal y actuó con su deficiente piloto automático? Pero eso sí: en su errático auto, Gloria Arizabaleta dejó constancia de que si Petro confesaba… (¿qué parte?) ¡¡¡recibiría sus correspondientes beneficios judiciales, ja ja ja ja ja!!!Ante la sospecha de que el plan pudo ser concebido desde el Gobierno, el Presidente, a través de sus abogados, denunció concusión y prevaricato. ¿Coartada?Ah, sí. Antes de irse, trasladó en consulta la tutela a un compañero de Comisión de Acusaciones que estaría impedido para actuar, porque ha sido denunciante de... ¡la participación en política de Petro!Aquí les dejo, queridos lectores, mi propia paleta cromática, no de los colores patrios, sino de posibles autores intelectuales de tanta cadena de imbecilidades. Escojan.MARÍA ISABEL RUEDA Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.
Bandeja de plata
Petro no solo resultó jefe de campaña de Cepeda, sino de Abelardo. Por eso no hicieron sino servirle oportunidades en bandeja de plata.










