0.2€/pers. 28kcal/100gIngredientes300 g de cebolla200 g de puerro200 g de zanahoria150 g de apio200 g de calabación150 g de tomate maduro180 g de sal gruesa3 dientes de ajo30 ml de aceite de oliva virgen extra1 hoja de laurel1 cucharadita de tomillo seco1 cucharadita de perejil seco o un pequeño manojo de perejil frescoPimienta negra al gusto

Tener unas pastillas de caldo de verduras caseras listas en la cocina es una de esas costumbres que parecen poca cosa hasta que un día te salvan un arroz, una crema, una sopa rápida o una salsa que pedía un empujón de sabor. No estamos hablando del cubito industrial de toda la vida, sino de una versión hecha en casa, más honesta, más aromática y con un sabor vegetal de verdad. La idea es sencilla: cocinar las verduras hasta concentrarlas, triturarlas bien y después congelarlas en porciones para usarlas cuando haga falta.

La gracia de esta receta está en dos cosas. La primera, que puedes controlar el sabor y decidir si lo quieres más limpio, más herbáceo o con un punto más potente de apio y puerro. La segunda, que funciona como fondo de nevera o congelador para cocinar mejor sin complicarte la vida. Estas pastillas de caldo caseras no quedan secas como una industrial; son más bien cubitos compactos de concentrado de verduras, y precisamente por eso tienen un sabor más natural y mucho menos plano.