Carmen Valero Berl�nActualizado Domingo,

junio

02:12Los suizos decidir�n este domingo en refer�ndum si incorporan a la Constituci�n federal el objetivo de mantener la poblaci�n residente por debajo de los 10 millones de habitantes antes de 2050. De aprobarse, la iniciativa impulsada por el Partido Popular Suizo (SVP/UDC) convertir�a a Suiza en el primer pa�s europeo que introduce en su Constituci�n un objetivo demogr�fico expl�cito vinculado a la inmigraci�n.Las �ltimas encuestas otorgan una ligera ventaja al no, con un 52% de intenci�n de voto frente al 45% del s�, aunque el resultado sigue abierto.La iniciativa, bautizada como "No a una Suiza de 10 millones", obligar�a al Gobierno a intervenir cuando la poblaci�n alcance los 9,5 millones de habitantes. Las medidas deber�an centrarse principalmente en la inmigraci�n, el asilo y la reunificaci�n familiar. Como �ltimo recurso, el texto contempla incluso revisar o denunciar el acuerdo de libre circulaci�n de personas que regula las relaciones entre Suiza y la Uni�n Europea.Actualmente Suiza cuenta con 9,1 millones de habitantes, frente a los 7,3 millones que ten�a en 2002. M�s de una cuarta parte de la poblaci�n residente es extranjera. La inmigraci�n constituye el principal motor de ese crecimiento en un pa�s donde la natalidad se encuentra en m�nimos hist�ricos.Para los promotores de la iniciativa, el pa�s se acerca a sus l�mites f�sicos y sociales. Argumentan que el crecimiento de la poblaci�n est� agravando la escasez de vivienda, encareciendo los alquileres, saturando las infraestructuras de transporte y aumentando la presi�n sobre los servicios p�blicos. "Cualquiera que ame Suiza, haya nacido aqu� o no, quiere que siga siendo un lugar seguro, pr�spero y donde merezca la pena vivir. De eso trata precisamente esta iniciativa", sostiene Nils Fiechter, una de las caras visibles de la campa�a.La propuesta ha sido impulsada por el Partido Popular Suizo (SVP/UDC), principal fuerza pol�tica del pa�s y referente hist�rico de la derecha soberanista europea. Aunque formalmente se presenta como una iniciativa de sostenibilidad, la campa�a ha girado en torno a algunos de los temas tradicionales del partido: inmigraci�n, asilo, seguridad y presi�n sobre las infraestructuras.Pero la oposici�n a la propuesta es igualmente amplia. El Gobierno federal, la mayor�a de los partidos, las organizaciones empresariales, los sindicatos y, de forma poco habitual, los cantones, las ciudades y los municipios han formado un frente com�n para pedir su rechazo.El ministro de Justicia, Beat Jans, una de las principales voces de la campa�a del no, sostiene que los problemas de vivienda, transporte o presi�n sobre los servicios p�blicos no pueden resolverse mediante una reducci�n dr�stica de la inmigraci�n. "Esta iniciativa pone en peligro el bienestar de la poblaci�n", advirti� recientemente.La consulta tambi�n tiene una importante dimensi�n europea. Si el l�mite de poblaci�n acabara obligando a restringir la libre circulaci�n de personas, Suiza podr�a verse forzada a renegociar algunos de los acuerdos que regulan sus relaciones con Bruselas. Rudolf Minsch, economista jefe de Economiesuisse, la principal organizaci�n empresarial del pa�s, recuerda que "la Uni�n Europea sigue siendo, con diferencia, el socio comercial m�s importante para Suiza", y advierte de que una ruptura podr�a generar incertidumbre econ�mica y empresarial.Los sectores econ�micos temen adem�s una creciente escasez de mano de obra. M�s de 360.000 trabajadores cruzan cada d�a las fronteras suizas para trabajar en hospitales, industrias tecnol�gicas, empresas farmac�uticas, f�bricas de relojer�a y servicios p�blicos.Las advertencias no son �nicamente pol�ticas. Un estudio reciente del Instituto Demografik de Z�rich calcula que la aprobaci�n de la iniciativa podr�a provocar un d�ficit de hasta 329.000 trabajadores a tiempo completo en 2050. El informe parte de un escenario en el que la inmigraci�n neta se reducir�a a unas 40.000 personas al a�o, el nivel considerado compatible con el objetivo de no superar los 10 millones de habitantes. Los sectores m�s afectados ser�an la sanidad, la industria avanzada, la hosteler�a y las tecnolog�as de la informaci�n. "Ning�n cant�n quedar�a indemne", advirti� Manuel Buchmann, principal autor del estudio.El refer�ndum se sigue con atenci�n en toda Europa, en tanto que desplaza el debate migratorio a un terreno poco habitual. Mientras pa�ses como Alemania, Dinamarca o Pa�ses Bajos discuten c�mo reducir la inmigraci�n o gestionar mejor la integraci�n y la presi�n sobre la vivienda, los suizos votar�n algo diferente: si el pa�s debe fijar un l�mite m�ximo de poblaci�n y utilizar la pol�tica migratoria para hacerlo cumplir.En �ltima instancia, los suizos no decidir�n �nicamente sobre una cifra. Votar�n entre dos temores contrapuestos: el miedo a que el crecimiento demogr�fico altere el modelo de pa�s que conocen y el temor a que limitar la inmigraci�n debilite la econom�a que ha sustentado su prosperidad durante d�cadas.