Carmen Valero Berl�nActualizado Domingo,

junio

15:50Los suizos rechazaron este domingo en refer�ndum incorporar a la Constituci�n federal el objetivo de mantener la poblaci�n residente por debajo de los diez millones de habitantes antes de 2050. La iniciativa, impulsada por el Partido Popular Suizo (SVP/UDC), principal fuerza pol�tica del pa�s y referente de la derecha soberanista suiza, fracas� en su propuesta, ya que el 'no' obtuvo el respaldo del 54,2% de los votantes.La participaci�n super� el 55%, muy por encima de la media habitual de las votaciones federales suizas, que suele rondar el 48 %. El dato resulta especialmente significativo en un pa�s donde el sistema de democracia directa lleva a los ciudadanos a las urnas varias veces al a�o para pronunciarse sobre cuestiones federales, cantonales y municipales. La elevada movilizaci�n refleja hasta qu� punto la inmigraci�n y el crecimiento demogr�fico siguen ocupando un lugar central en el debate pol�tico del pa�s. La jornada coincidi� adem�s con otra consulta federal en la que los votantes respaldaron una reforma destinada a dificultar el acceso al servicio civil, la alternativa al servicio militar obligatorio.Una vez confirmado el rechazo de la iniciativa, su principal valedor, el presidente del SVP, Marcel Dettling, atribuy� la derrota a la divisi�n entre las ciudades y las zonas rurales. "El campo dijo muy claramente s�, pero las ciudades inclinaron la balanza", declar� a la televisi�n franc�fona SRF. Seg�n Dettling, el rechazo de la propuesta no resolver� los problemas que denunciaba la iniciativa. "Invito a quienes hoy celebran el resultado a abordar esos problemas", afirm�. El dirigente soberanista sostuvo adem�s que corresponde ahora a los responsables pol�ticos tener en cuenta a una importante minor�a del electorado. "Suiza no tiene nada que celebrar hoy", concluy�.Frente a esa lectura, el presidente del Centro, Philipp Matthias Bregy, sostuvo que el resultado no elimina el problema de fondo. "El crecimiento es un problema real. Lo saben quienes viven en las ciudades o utilizan el tren", afirm� en la RTS. A su juicio, la votaci�n ha servido para abrir un debate necesario, aunque las soluciones propuestas por el SVP eran equivocadas. Bregy defendi� una estrategia basada en un crecimiento "cualitativo" y no �nicamente "cuantitativo", vinculada a una econom�a m�s innovadora y menos dependiente del aumento constante de la poblaci�n.La diputada centrista de Z�rich Yvonne B�rgin celebr� por su parte el resultado y sostuvo que los votantes hab�an rechazado una soluci�n r�gida al problema demogr�fico. "Al final convencieron los argumentos de que un techo r�gido no es una soluci�n. Eso es lo que no quiere el pueblo", declar� a la radiotelevisi�n p�blica suiza SRF.Tambi�n la diputada ecologista Clarence Chollet celebr� el resultado y lo calific� como "una excelente noticia para nuestras relaciones con la Uni�n Europea y con el resto del mundo". Seg�n afirm� en la RTS, el posible impacto de la iniciativa sobre las relaciones entre Suiza y Bruselas fue uno de los argumentos que m�s influy� en los votantes.De haber triunfado la iniciativa "No a una Suiza de 10 millones", la Confederaci�n Helv�tica se habr�a convertido en el primer pa�s europeo -y del mundo- en fijar constitucionalmente un objetivo demogr�fico expl�cito vinculado a la inmigraci�n. La iniciativa preve�a obligar al Gobierno a intervenir cuando la poblaci�n alcanzara los 9,5 millones de habitantes. Las medidas deb�an centrarse en la inmigraci�n, el asilo y la reunificaci�n familiar. Como �ltimo recurso, el texto contemplaba incluso revisar o denunciar el acuerdo de libre circulaci�n de personas que regula las relaciones entre Suiza y la Uni�n Europea.Actualmente Suiza cuenta con 9,1 millones de habitantes, frente a los 7,3 millones que ten�a en 2002. M�s de una cuarta parte de la poblaci�n residente es extranjera. La inmigraci�n constituye el principal motor de ese crecimiento en un pa�s donde la natalidad se encuentra en m�nimos hist�ricos.En riesgo el crecimiento econ�micoPara los promotores de la iniciativa, el pa�s se acerca a sus l�mites f�sicos y sociales. Argumentaban que el crecimiento de la poblaci�n agrava la escasez de vivienda, encarece los alquileres, satura las infraestructuras de transporte y aumenta la presi�n sobre los servicios p�blicos. Sus detractores sosten�an, por el contrario, que restringir la inmigraci�n pondr�a en riesgo el crecimiento econ�mico, agravar�a la escasez de mano de obra y podr�a complicar las relaciones con la Uni�n Europea.Los sectores econ�micos tem�an adem�s una creciente escasez de mano de obra. M�s de 360.000 trabajadores transfronterizos cruzan cada d�a las fronteras suizas para trabajar en hospitales, industrias tecnol�gicas, empresas farmac�uticas, f�bricas de relojer�a y servicios p�blicos. Un estudio reciente del Instituto Demografik de Z�rich calcul� que la aprobaci�n de la iniciativa podr�a haber provocado un d�ficit de hasta 329.000 trabajadores a tiempo completo en 2050. El informe part�a de un escenario en el que la inmigraci�n neta se reducir�a a unas 40.000 personas al a�o, el nivel considerado compatible con el objetivo de no superar los diez millones de habitantes.La consulta tambi�n ten�a una importante dimensi�n europea. Si el l�mite de poblaci�n hubiera acabado obligando a restringir la libre circulaci�n de personas, Suiza podr�a haberse visto forzada a renegociar algunos de los acuerdos que regulan sus relaciones con Bruselas. La Uni�n Europea sigue siendo, con diferencia, el principal socio comercial de Suiza y una ruptura habr�a generado incertidumbre econ�mica y empresarial.