Almudena Álvarez|Palencia (EFE).- Mientras miles de jóvenes abandonan cada año los pueblos en buscar de oportunidades, tres veinteañeros de una localidad de apenas 1.200 habitantes, Casas de Don Pedro (Badajoz), en la Siberia extremeña, han logrado justo lo contrario con la música por bandera y su grupo Sanguijuelas del Guadiana.
Han convertido la vida rural en un fenómeno musical capaz de llenar festivales y hacer que miles de jóvenes urbanos coreen canciones sobre volver a casa, perder el último tren o sentir orgullo de la tierra de la que proceden.
Cuando Carlos Canelada, Juan Grande y Víctor Arroba comenzaron a tocar juntos en la banda municipal de Casas de Don Pedro (Badajoz), difícilmente podían imaginar que años después actuarían ante decenas de miles de personas en algunos de los principales festivales de España país.
Concierto de Sangüijuelas del Guadiana en el Palencia Sonora. Mientras miles de jóvenes abandonan cada año los pueblos en buscar de oportunidades, tres veinteañeros de una localidad de apenas 1.200 habitantes, Casas de Don Pedro (Badajoz), en la Siberia extremeña, han logrado justo lo contrario con la música por bandera y su grupo Sanguijuelas del Guadiana. EFE/ Almudena Álvarez









