En Nyingtan, ciudad situada en la provincia suroriental de Jiangxi, el futuro tecnológico de China se entrelaza con su pasado económicamente atrasado.
Sus mercados al aire libre y sus puestos de comida callejera, de estilo tradicional, le dan un aire de pueblo rural cualquiera del interior chino.
Un parque industrial al sur de la ciudad, repleto de empresas que trabajan en tecnologías para la digitalización industrial, desprende un aire tecnológico.
Un laboratorio nacional de comunicaciones ha instalado un centro de investigación de vanguardia en las cercanías.
En la última década, las autoridades locales han contribuido a transformar una anticuada industria del cobre en una que produce componentes de alta gama para sus nuevos habitantes tecnológicos.










