La relación entre Starbucks y Nescafé Dolce Gusto parece a primera vista, una alianza comercial exitosa. Gracias al acuerdo global que ambas compañías mantienen desde 2018, los consumidores pueden preparar bebidas Starbucks desde casa mediante cápsulas compatibles con las cafeteras de Nestlé.Sin embargo, detrás de esta colaboración existe una paradoja de negocio. Cada cápsula de Starbucks que se consume en una cafetera Dolce Gusto representa también una alternativa a la compra de una bebida preparada en una de sus sucursales.En un entorno donde los consumidores son cada vez más sensibles al gasto, cada vez más consumidores comparan el costo por taza y descubren que preparar café en casa puede resultar significativamente más económico, incluso cuando utilizan productos de la misma marca.Mientras Starbucks continúa apostando por la experiencia en tienda, Nestlé impulsa categorías que permiten replicar parte de esa experiencia desde casa mediante sistemas de cápsulas.De esta manera, Nescafé Dolce Gusto relanzó las cápsulas Nestea Mate Limón y Nestea Durazno, diseñadas para prepararse mediante la función de extracción en frío de sus cafeteras. El lanzamiento busca aprovechar el crecimiento que han registrado las bebidas frías, una categoría impulsada principalmente por consumidores jóvenes y por la popularidad de las cafeterías especializadas.“Nosotros como marca queremos capitalizar el tema del consumo en frío, que sabemos que al día de hoy está creciendo muchísimo, tanto derivado por el tema de las cafeterías, como también por las audiencias más jóvenes”, señaló Isabel Jaimes Garcés, brand manager de Nescafé.Además, las nuevas cápsulas amplían la oferta de bebidas que pueden prepararse en las máquinas Dolce Gusto y reflejan una tendencia más amplia dentro de la industria, trasladando al hogar parte del consumo que tradicionalmente ocurría en cafeterías mediante productos que ofrecen personalización, conveniencia y menores costos por preparación.
Nestlé lleva Starbucks al hogar mediante cápsulas cafeteras de Nestlé
Cada cápsula de Starbucks que se consume en una cafetera Dolce Gusto representa también una alternativa a la compra de una bebida preparada en sucursal.
Nestlé lanza bebidas Nestea en cápsulas Dolce Gusto, desplazando consumo minorista al hogar a costo 10× menor (11 vs 100 pesos). Modelo recurrente: máquina se amortiza en meses, consumo cápsula genera ingresos predecibles, canibalizando retail Starbucks.








