El verano tiene esa virtud de escaparse de las palabras y convertirse en experiencia. Basta leer la descripción detallada de una playa para que el salitre se desprenda de las páginas, la brisa marina nos acaricie el rostro y el sonido del choque de las olas entre por los oídos. Los sentidos poseen una magia capaz de atravesar el papel y borrar distancia entre imaginación y realidad. Algo semejante ocurre en la pantalla: un spot de televisión no solo muestra imágenes, también despierta recuerdos, aromas y emociones.Hay historias que consiguen transportarnos y otras nos invitan a formar parte de ellas. Y a 28 personas repartidas por toda España, este verano les ha proporcionado precisamente eso: una oportunidad de convertirse, por unos días, en protagonistas de su propia historia. Decathlon vuelve a poner en foco en el componente más humano en su campaña y, por primera vez en la historia de la marca, ha rodado un spot con clientes y colaboradores reales. Una experiencia que no se queda en el set de rodaje, sino que trasciende y se convierte en real al continuar durante el verano a través de la ruta de La van del verano. Rostros auténticos para una marca compartidaNinguno de estos 28 protagonistas es intérprete. Tampoco acumulan millones de seguidores ni viven de sus apariciones ante una cámara. Se trata de clientes y colaboradores de Decathlon que, después de presentarse a un casting, han acabado convirtiéndose en los rostros de una campaña que buscaba precisamente eso: personas reales para contar una historia real. Vernos en este entorno ha sido maravilloso y probablemente único en la vida. Además, hemos tenido la suerte de conocer gente maravillosa de cada punta del país, unidos todos por el amor al deporteElena Obregón, clienta de Decathlon y participante en el campañaLa propuesta parecía sencilla. Había que compartir un vídeo en redes sociales mostrando su pasión por el deporte, explicando por qué querían ser embajadores de la marca, y esperar. Pero detrás de aquel proceso se escondía algo poco habitual en una gran campaña publicitaria: la posibilidad de que quienes habitualmente están al otro lado de la marca pasaran a ocupar el centro del relato. La selección reunió perfiles muy distintos. Personas de edades, ciudades y trayectorias diferentes, unidas por una misma relación con el deporte.Algunos lo practican desde la infancia. Otros lo descubrieron más tarde. Algunos trabajan cada día en las tiendas de la compañía. Otros son clientes que han construido parte de sus rutinas alrededor de una bicicleta, unas zapatillas de running o una escapada de montaña. Lo que compartían era algo menos tangible: entender el deporte como una forma de vivir.La democratización del deporte como bandera“Es un orgullo representar una marca tan importante y con tan buenos valores”, explica Elena Obregón, una de las clientas seleccionadas. “Una marca que promueve el deporte y la vida saludable y permite el acceso a todo tipo de personas hace que me guste verme relacionada con ella”. La campaña llega en un momento en el que muchas marcas buscan conectar con audiencias cada vez más escépticas frente a los discursos publicitarios tradicionales. Frente a los mensajes construidos desde la perfección, aparecen relatos donde la autenticidad gana terreno. Personas que no interpretan un papel porque simplemente cuentan quiénes son.Quizá por eso una de las experiencias más recordadas por los participantes no tuvo que ver con las cámaras ni con los focos. “Compartir la experiencia de grabar una campaña para Decathlon con gente como yo hace que valore más lo afortunados que hemos sido”, cuenta Obregón. “Cada persona tenemos una vida totalmente distinta a este mundillo. Vernos en este entorno ha sido maravilloso y probablemente único en la vida. Además, hemos tenido la suerte de conocer gente maravillosa de cada punta del país, unidos todos por el amor al deporte”. Entre ellas estaba Rebeca Bolzoni, colaboradora de la marca. Para ella, participar en una campaña de alcance nacional supuso descubrir una dimensión distinta de la empresa en la que trabaja. “Sentí la satisfacción de formar parte de algo grande, auténtico, lleno de energía”, explica. “Estoy muy orgullosa de representar a una marca que inspira a millones de personas a moverse”. Bolzoni habla también de la relación que existe entre el buen tiempo y la actividad física, una conexión que atraviesa buena parte de la campaña. “El verano siempre me recuerda por qué el deporte forma parte de mi vida. Días largos, sol, movimiento, puestas de sol... El deporte se convierte en una forma más de disfrutar, de cuidar mi mente y de cargar energía”.Conocer a Pedri y compartir con las otras personas seleccionadas y con todo el equipo de Decathlon fue una experiencia única que viví con mucha humildad y gratitudAndré Manuel, trabajador de la compañíaEl encuentro con los ídolos La idea del deporte entendido, no como rendimiento ni competición, sino como una herramienta para compartir tiempo, descubrir lugares y construir recuerdos, aparece una y otra vez en las conversaciones con los participantes. André Manuel, otro de los seleccionados, conoce bien esa sensación. Su historia dentro de la compañía comenzó incluso antes de llegar a España. “Recuerdo que no me había mudado aún y ya me estaba aplicando para trabajar en Decathlon. Me hacía ilusión la idea de trabajar rodeado de deporte”, recuerda. “Ahora, tres años después de iniciar mi camino como colaborador, que me seleccionaran para formar parte de esta campaña me ha llenado aún más de orgullo de ser decathloniano”.Cuando decidió presentarse al casting no esperaba ser uno de los elegidos. “Al postularme no creía que sería uno de los seleccionados. Poder conocer a Pedri y compartir con las otras personas seleccionadas y con todo el equipo de Decathlon fue una experiencia única que viví con mucha humildad y gratitud”. La presencia de figuras como Pedri o Iniesta aporta visibilidad al proyecto, pero quienes participaron coinciden en que el verdadero valor estuvo en todo lo que ocurrió alrededor. En las conversaciones entre tomas, en las historias compartidas durante las jornadas de grabación y en la sensación de formar parte de algo colectivo.Una 'road movie' de gente sanaMuchas campañas concluyen en el momento en que el anuncio llega a televisión. La de Decathlon nació para convertirse en una experiencia compartida. Ahí aparece La van del verano, una iniciativa itinerante que recorrerá distintos puntos de España bajo el lema El verano es un viaje. La idea es sencilla: trasladar el espíritu de la campaña a espacios reales en los que clientes, trabajadores y aficionados al deporte puedan encontrarse. La ruta comenzará el 6 de junio en Alicante, dentro de la experiencia Camping Experience, con actividades vinculadas al mundo outdoor y la montaña.Un día después llegará a Cullera (Valencia), donde el paseo marítimo se transformará en un punto de encuentro para los deportes acuáticos y el estilo de vida costero, con propuestas participativas, exhibiciones de producto y la presencia de la exgimnasta Almudena Cid y la entrenadora personal Crys Dyaz.El recorrido concluirá el 21 de junio en Madrid, en una gran activación vinculada al universo del fútbol y la comunidad deportiva.Algunos de los embajadores que participaron en el anuncio seguirán acompañando este viaje, para compartir contenido y experiencias durante las diferentes paradas. Una forma de prolongar aquello que comenzó frente a una cámara y que ahora continúa en playas, carreteras, campings y espacios públicos. Historias, en definitiva, que no terminan cuando se apaga el foco.
El verano que cambiará todo: cuando las historias no acaban al gritar “¡corten!”
Decathlon convierte a sus clientes y colaboradores en protagonistas de su campaña de verano junto a Pedri e Iniesta. Una original idea que traspasa la pantalla y salta a la calle para recorrer España a través de una ruta que conectará diferentes ciudades, de la playa a la capital










