Pablo Scarpellini Los �ngelesActualizado S�bado,
junio
07:09Estados Unidos apabull� a Paraguay en una primera parte redonda y resolvi� su debut en el Mundial por 4-1 en 45 minutos de f�tbol coral y clarividente. Una sorpresa y un aluvi�n que ni los sudamericanos pod�an esperar, superados en todo momento por los norteamericanos, especialmente por un Christian Pulisic que percuti� por la banda izquierda una y otra vez hasta destrozar el plan de partido del argentino Gustavo Alfaro. En 31 minutos ya hab�a conectado dos asistencias que derribaron a la defensa rival, la primera con un pase a Weston McKennie que acab� en un gol en propia puerta de Dami�n Bobadilla en el minuto 7, y la segunda con un pase atr�s que solo tuvo que empujar Folarin Balogun. Quince minutos m�s tarde, con el �rbitro a punto de pitar el descanso, el delantero de origen nigeriano engord� su cuenta con un segundo gol que no solo parec�a sentenciar el partido sino que es hist�rico para EEUU. Balogun se convierte en el segundo jugador en marcar m�s de un tanto en un mismo partido en un Mundial con la camiseta de Estados Unidos tras el hat trick de Bert Patenaude ante Paraguay en 1930, precisamente el mismo rival de hoy. Aquel triplete de Patenaude fue el primero en la historia de los Mundiales. Mauricio Prado, delantero del Palmeiras, puso el tanto de la albirroja en el 72 y Giovanni Reyna culmin� la faena en el descuento con un magn�fico remate con el exterior de su pierna derecha. Todo ello en un colosal estadio SoFi de Los Angeles que se lo pas� en grande con el espect�culo de su equipo y donde nadie pareci� echar de menos a Donald Trump, el presidente americano que opt� por ausentarse y mandar a una delegaci�n encabezada por Marco Rubio, el secretario de Estado, junto con el secretario de Transporte, Sean Duffy, y su nuevo secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin. No es habitual que el jefe de gobierno se ausente durante la ceremonia inaugural en su pa�s. El emir de Qatar estuvo en el palco en la anterior edici�n en 2022, y tanto Vladimir Putin como Dilma Rousseff hicieron lo propio en Rusia 2018 y Brasil 2014. Y eso que Trump y Gianni Infantino han estrechado lazos en los �ltimos tiempos. El presidente de la FIFA le entreg� al republicano el Premio de la Paz de la organizaci�n el pasado mes de diciembre. El rumor en redes es que Trump se ausent� para evitar otro abucheo de esc�ndalo como el que el dedicaron los aficionados de los Knicks de Nueva York durante su visita al Madison Square Garden del pasado lunes. El odio a Trump en la Gran Manzana es casi tan intenso como el amor por el equipo de azul y naranja. Sorprendentemente, el partido fue mucho m�s entretenido que la ceremonia inaugural. Quiz� fue el calor o el hecho de que se trataba de los terceros fastos de apertura del inauguraci�n del Mundial tras los de M�xico y Canad�, pero la puesta en escena inicial en el SoFi stadium de Los Angeles fue insulsa, con el estadio semivac�o al comenzar las actuaciones. Arranc� Future, el pionero del trap, acompa�ado por Tyla, la sudafricana ganadora de un Emmy. Se sumaron poco despu�s Lisa, rapera y bailarina tailandesa, Anitta, la reina del funk carioca y Rema, el cantante nigeriano, en un despliegue m�s bien intrascendente. Se esperaba que Kate Perry levantara los �nimos, pero tan solo interpret� una canci�n, Wonder, acompa�ada de un cantante noruego de 10 a�os, Tius Luka Sundberg. Pareci� despertar m�s inter�s al dejarse ver acompa�ada de su pareja, el ex primer ministro canadiense, Justin Trudeau, que durante su actuaci�n. Hab�a m�s ambiente fuera que dentro del estadio a esas alturas. Juan Moreno, de 29 a�os, rezumaba optimismo junto a un grupo de aficionados paraguayos. "Vamos a ganar seguro, partido f�cil", dec�a con el cl�sico convencimiento del que se ha gastado una cantidad generosa de dinero en las entradas y en el viaje desde Chicago. Luego, al preguntarle por el resultado, le baj� a la euforia. "Con un 1-0 me conformo". A pocos metros, un grupo de unas veinte personas ondeaba banderas israel�es, estadounidenses e iran�es del sha de Persia, ense�a oficial del pa�s bajo la dinast�a Pahlev�, depuesta en la Revoluci�n Isl�mica de 1979. Uno de ellos gritaba consignas pol�ticas por un meg�fono contra el r�gimen iran� mientras una manada de aficionados pasaban a su lado sin inmutarse. Mezclados entre la multitud, aficionados con camisetas de M�xico, Argentina, Brasil y hasta del Real Madrid, un reflejo de la forma particular de los estadounidenses de vivir el f�tbol: peculiar. La prensa hispana ha bautizado siempre al combinado de Estados Unidos como el "equipo de todos", pero la conexi�n no termina de estar ah� con una parte de la poblaci�n inmigrante, y m�s con las pol�ticas draconianas del gobierno Trump. Desafiando al miedo y las posibles redadas del Servicio de Inmigraci�n y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en ingl�s), all� estuvieron presentes, como siempre, un aluvi�n de vendedores ambulantes con sus flores, sus puestos de camisetas y de comida. Fue un tema candente d�as antes del partido en las negociaciones de los trabajadores del estadio SoFi con la empresa, amenazando con ir a la huelga si no les mejoraban las condiciones salariales y si se produc�an redadas de inmigraci�n. Por suerte, no hubo drama y s� fiesta en las gradas, aderezada con la consabida lluvia de estrellas de los grandes eventos deportivos en Estados Unidos. Tom Cruise, David Beckham y su mujer, Victoria, Vince Vaughn, George Lucas, Halle Berry, Rob Lowe o Kareem Abdul-Jabbar fueron algunos de los presentes. Muy americano todo.










