La declaración en la Audiencia Nacional del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero del 17 y 18 de junio, miércoles y jueves de la semana que viene, se está convirtiendo en un hito de alto voltaje político. La expectación crece cada día. Y es que más allá de que será un momento trascendental para el desarrollo judicial de la causa, en la que comparece en calidad de investigado por los delitos de organización criminal, blanqueo de capitales, tráfico de influencias, falsedad documental, delito fiscal y contrabando, las palabras de Zapatero tendrán, un gran valor político, pues a estas explicaciones se agarran como un clavo ardiendo en su partido y en el Gobierno ante las nuevas informaciones que van apareciendo. Publicidad"Mantenemos el apoyo. No vamos a comentar los detalles de un proceso en marcha" aseguraban a Público fuentes de Moncloa este viernes, una vez se conocía que el juez José Luis Calama abría una pieza separada del caso Plus Ultra sobre las joyas encontradas en el registro de su oficina practicado el pasado 19 de mayo, cuyo origen "en estos momentos no está justificado" y cuyo valor ha sido tasado de forma preliminar en 1.323.915 euros. "Tranquilidad y confianza hacia Zapatero", deslizan, por su parte, las fuentes oficiales de Ferraz. "Vamos a esperar a que el expresidente se explique delante del juez, somos los primeros interesados en que se esclarezca todo", añaden.Sin embargo, ni en el PSOE ni en el grupo parlamentario socialista del Congreso de los Diputados pueden ocultar cómo la inquietud crece entre sus filas. El juez ve en las valiosas joyas indicios de fraude tributario y la imagen de acaparamiento de bienes de lujo por parte de "un referente moral" para el partido es algo que va haciendo herida en la militancia socialista. A esto se suman las causas abiertas y los juicios en proceso contra los ex secretarios de organización José Luis Ábalos y Santos Cerdán y el asesor Koldo García, así como las nuevas informaciones que a través de los informes policiales se conocen del conocido caso Leire Díez. "Tenemos muchas ganas de que se esclarezca todo cuanto antes", asegura un diputado socialista del Congreso en conversación con este periódico, en relación con las nuevas informaciones que atañen a Zapatero. Este representante añade: "Por momentos, parece que todo se pone feo". "No puedo disimular mi incomprensión a qué hacían esas joyas valoradas en tanto dinero en la oficina de Zapatero", asegura una diputada a Público, que acto seguido apuesta por "esperar a que declare ante el juez y escuchemos sus explicaciones", porque "por encima de todo, está la presunción de inocencia". "Quiero confiar en el expresidente", subraya.Sumar: "Zapatero debe una respuesta a la ciudadanía"En la pata Sumar del Gobierno de coalición, también ven con preocupación las nuevas informaciones que salen en relación con el expresidente Zapatero y con otros escándalos de corrupción que afectan al socio mayoritario del Ejecutivo. "Zapatero debe una respuesta a la ciudadanía", advierten, además de recordar que presentaron en el Congreso una proposición de ley para regular las actividades de los expresidentes del Gobierno. Esperan que la iniciativa parlamentaria, con la colaboración del PSOE, salga adelante. PublicidadMás contundente se ha mostrado el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, que calificaba de "absolutamente desproporcionado" el valor de las joyas de Zapatero según la tasación con respecto a lo que suele tener "el común de las personas". El portavoz de Por Andalucía en el Parlamento andaluz también ha dado importancia a la cita judicial de la semana que viene, donde cree que el expresidente "tendrá que explicar cuando vaya a la Audiencia Nacional, todo lo que tenga que explicar". En todo caso, Maíllo critica que un expresidente vaya "metiéndose en fregados como lo que se ha metido, vinculando a sus hijas en negocietes cuyas facturaciones se hacen con gente que a su vez es comisionista"."Que la justicia investigue lo que tenga que investigar", aseguran, por su parte, fuentes de Movimiento Sumar. "Ya hemos dicho que hay muchas cosas que nos preocupan de Zapatero e insistimos en que le debe una explicación a los ciudadanos", añaden estas fuentes. "A partir de ahí, que la Justicia haga su trabajo", concluyen. Desde este espacio, separan los escándalos de supuesta corrupción que salpican a los socialistas de una campaña orquestada de "acoso y derribo" contra el Gobierno de coalición. Creen y defienden que ambas cosas están sucediendo, que las dos son compatibles. PP y Vox suben el tonoLa reacción en las filas de PP y Vox fue la esperada. Ambas formaciones alzaron el tono ante lo que consideran un nuevo escándalo vinculado al expresidente Zapatero. "Va a tener que dar muchas explicaciones", dijo Ester Muñoz desde el Congreso. La portavoz, como otros diputados, participaba la mañana de este viernes en las jornadas de puertas abiertas de la Cámara Baja, desde donde ha atendido a los medios. "Más allá de las cuestiones judiciales", especificó, "tienen que explicar por qué han mentido a todos los españoles". Se refiere, en concreto, a cuando el portavoz oficioso de Zapatero, Luis Arroyo, aseguró en televisión que el valor de las joyas oscilaba entre los 30.000 y los 50.000 euros.PublicidadEste mismo lunes, Arroyo ha pedido disculpas a través de X por haber "inducido a error" acerca del precio de las joyas. Muñoz considera que "si hubiera sido un error", Zapatero le habría dicho: "Oye, has dicho esto y no es cierto; sal a decir que el valor de las joyas no está entre los 30.000 y los 50.000, que me lo regaló tal persona, lo tributé y lo declaré ante Hacienda y vale un millón de euros". "Hay una intencionalidad de mentir dolosamente a los españoles", remató la portavoz popular.Horas después, el propio Alberto Núñez Feijóo, líder del partido, cargó contra el Gobierno en un discurso para el Círculo de Empresarios de Galicia. "Quienes hoy ocupan el Gobierno de España no lo merecen; lo han dilapidado", afirmó. Al final de su parlamento, pidió a su audiencia confianza en él para alumbrar un nuevo gobierno. Sin referirse concretamente a ninguno de los casos que rodean al PSOE y al Gobierno, prometió que, en caso de alcanzar La Moncloa, respetará "la independencia de los jueces" y no se "rodeará de corruptos".También desde Vox se han despachado a gusto. José María Figaredo —como Ester Muñoz, en un aparte de la jornada de puertas abiertas del Congreso— calificó al Gobierno como "el más ladrón". Añadió que, mientras el Ejecutivo "intenta fingir normalidad", la realidad es que es "la auténtica mafia intentando controlar a los jueces" para dificultar el avance de "investigaciones sobre el latrocinio del PSOE".Lo cierto es que las piezas no pueden estar disponiéndose mejor de cara a una recta final de curso caliente para el Gobierno y virtuosa —al menos, en términos de relato— para las derechas. La semana que se preveía tranquila ha culminado con la noticia del valor de las joyas, un mazazo que funciona como una especie de preludio de la declaración de Zapatero, que tendrá lugar los días 17 y 18 de junio; la semana que viene. Y la siguiente, el día 24, Sánchez cerrará oficiosamente el curso político con una macrocomparecencia en el Congreso. Pero ese broche final será solo una ilusión. El verano será largo.