Los clásicos suelen decir que solo dos futbolistas, el brasileño Mané Garrincha, en el Mundial de Chile de 1962, y el argentino Diego Armando Maradona, en México 86, ganaron una Copa del Mundo por sí solos. Lo deslumbrantes y desequilibrantes que fueron sus actuaciones individuales les elevaron por encima del desempeño colectivo. La Brasil de Carlo Ancelotti debuta esta noche en el MetLife de Nueva Jersey ante la pujante Marruecos (24.00, TVE-1) con Vinicius como gran luminaria de la canarinha. El filigranero y controvertido extremo del Real Madrid afronta su segunda participación en la gran competición del fútbol con el peso de ser la gran esperanza de una selección que, por falta de creatividad en el centro del campo, apunta más al contragolpe que al jogo bonito. El fútbol samba está reservado en gran medida a la cintura y la explosividad de Vinicius a la carrera.Desde que asumió el reto de dirigir a la pentacampeona del mundo, Ancelotti ha tratado de generar un contexto que favorezca las condiciones del que fuera su pupilo en el Madrid y también las de Raphinha. La mejor versión de Vinicius como madridista la exprimió el técnico italiano en su segunda etapa en el banquillo del Bernabéu. “Carlo [Ancelotti] fue quien cambió a Vini. Había ciertas dudas y lo transformó a él y también a Militão”, rememoró recientemente Casemiro en una entrevista en Globo Esporte. El veterano mediocentro también ejerce de padrino del que fue su compañero de vestuario en el Bernabéu en la concentración de la pentacampeona del mundo en el bucólico hotel The Ridge, ubicado en medio de un bosque a las afueras de Nueva Jersey. Vinicius lanzó un mensaje el martes en sus redes sociales en el que apuntaba al enorme desafío que le aguarda. Con gafas de pasta y una gorra que le conferían aires de estudiante veinteañero empollón pero revoltoso, ambientó su imagen en su habitación con una foto de su niñez en el Flamengo y una estrofa que el rapero venezolano Louis BPM le dedica en su pegadiza composición MJ: “Corriendo por la banda soy Vinicius/ Talentos que se pierden en el barrio por el vicio/Vine para cambiar la historia y para reiniciarla”. En su primer Mundial en Qatar 2022, Vinicius firmó buenas actuaciones, pero vivió a la sombra de Neymar. La prensa brasileña no se cebó en exceso con él tras la caída en los cuartos de final ante Croacia en la tanda de penaltis. Las lágrimas de Neymar focalizaron la desazón brasileña. Ahora, con el exjugador azulgrana como figura decorativa en la concentración brasileña, por la lesión en el gemelo que padece, Vinicius se desempeñará en esta Copa del Mundo con la sobrepresión de cargar sobre sus espaldas con el juego ofensivo de Brasil y la pasión por el juego del país del fútbol. “Vinicius puede ganar partidos por sí solo y yo también. Los dos lo hemos demostrado en nuestros clubes”, aseguró Raphinha el miércoles en rueda de prensa. Según ha podido saber este periódico, Ancelotti considera que Vinicius y Raphinha están entre los cinco mejores jugadores del mundo y puede disponer de ambos para ejecutar un plan que apunta a una fuerte solidez defensiva que propicie las embestidas a la contra de sus dos mejores futbolistas. A CBF se solidariza com Vinícius Júnior, vítima de mais um ato de racismo nesta terça-feira, após marcar pelo Real Madrid contra o Benfica, em Lisboa.Racismo é crime. É inaceitável. Não pode existir no futebol nem em lugar algum.Vini, você não está sozinho. Sua atitude ao… pic.twitter.com/rNGsZLvvpi— brasil (@CBF_Futebol) February 17, 2026
Vinicius, tras la estela de Garrincha en Brasil
La pentacampeona debuta este sábado ante la pujante Marruecos y el extremo del Real Madrid se presenta a su segundo Mundial con la responsabilidad de ser el gran distintivo individual de los de Ancelotti













