Ya lo dijo hace mucho tiempo Carlos Salvador Bilardo: “El futuro del fútbol mundial está en África”. Una frase que se recuperó en 2022 cuando Marruecos llegó a la semifinal del Mundial de Qatar, y que puede actualizarse ahora, luego de que Brasil sufriera contra esa selección en su debut en el Mundial de Norteamérica, en una Nueva Jersey más pendiente del resultado de los Knicks que del desempeño de la verdeamarela comandada por el italiano Carlo Ancelotti, que tuvo un debut agridulce como técnico en un Mundial, luego de ganarlo todo a nivel clubes. Es cierto que el final y el principio del partidos fueron casi antagónicos, porque Marruecos empezó dominando el juego y poniéndose en ventaja con un lindo gol de Saibari, pero terminó dominado por Brasil, que en el segundo tiempo exhibió algunos destellos de juego individual y colectivo, sin nunca generar ni asombro ni admiración. Sin embargo, en el octavo minuto de descuento, Alisson salvó por duplicado lo que hubiese sido el triunfo marroquí. El resultado fue un empate en uno porque Vinicius Jr, en el final del primer tiempo –o del segundo, si consideramos que este Mundial tiene cuatro cuartos por los cortes publicitarios de la pausa de hidratación–, dibujó un golazo con su marca: dribleo y desequilibrio sobre el costado y bombazo al ángulo.
Brasil sufrió ante Marruecos, pero una perla de Vini Jr. evitó la derrota
En el debut mundialista de Carlo Ancelotti, el entrenador que ganó todo a nivel clubes, Brasil no pudo con Marruecos, que demostró que su histórico cuarto puesto en Qatar 2022 no fue casualidad. Saibari abrió el marcador con un globo a lo Di María y Vinicius Jr lo empató con un golazo con su sello. Hubo alivio de los dos planteles, porque saben que superaron el compromiso más complejo del grupo: ahora juegan contra Escocia y Haití.










