Cada vez que salen las notas de la PAU de las distintas comunidades autónomas, me sorprendo a mí misma leyendo titulares en este y otros diarios sorprendidos con el alumnado que, habiendo sacado notas estratosféricas, escogen carreras de letras. Que la elección de las humanidades siga siendo carne de noticia refleja la violencia estructural con la que el sistema opera contra quienes aman las artes, las lenguas, la historia o la filosofía. En un mundo tan mercantilizado como el nuestro, esperamos que las grandes mentes del futuro pongan su inteligencia al servicio de la “praxis”, de las STEM o las ciencias de la salud, como si la literatura, el cine o la música no hubiesen salvado nunca más de una vida. La dignificación social de la disciplina humanística pasa, precisamente, por tratar con naturalidad una decisión tan vocacional como esta. No todos los talentos son científicos, y menos mal.Iria Pérez. Ames (A Coruña)Cuando nuestro cuerpo nos atacaSoy médico e investigadora española. Me formé en España, donde completé la carrera y la formación especializada; me apasioné por el sistema inmune y las enfermedades autoinmunes y me fui a EE UU a hacer investigación. Allí publiqué, conseguí financiación y desarrollé mis propios proyectos. Cuando busco dónde continuar mi trabajo de vuelta en España, encuentro un vacío. España no tiene ningún centro cuya misión sea entender por qué el sistema inmune ataca al propio cuerpo, una pregunta que afecta a millones de personas. Estas merecen investigadores que se levanten cada mañana pensando exclusivamente en ellos. España aún no ha decidido que eso vale la pena.Ana Lledó Delgado. MadridPredicar con el ejemploTras el discurso de León XIV en el Congreso y los casi siete minutos de aplausos, pensé que habría reflexión e inflexión en el comportamiento y mal ejemplo que muchos políticos españoles dan habitualmente. Pero no; 48 horas después volví a avergonzarme escuchando sus lamentables reproches. También de cómo algunos medios de comunicación lanzaron titulares buscando de nuevo la confrontación política por la poca presencia de banderas esteladas en Barcelona, cuando la visita del Papa ha sido apostólica y veneradora en su Catedral, en Brians, Montserrat, la Iglesia de San Agustín y la Sagrada Familia. Basta ya de fariseísmos y esfuércense para predicar con el ejemplo.Angel Andrés Villuendas. BarcelonaEn defensa de los desnortadosComo sueco recién llegado a España, intento aprender español. En las lenguas germánicas decimos que hemos perdido el este cuando dejamos de encontrar nuestro rumbo. Estamos “desorientados”. En español, la imagen habla del norte. Llama la atención que el norte siga funcionando como metáfora de dirección y de guía. Ni en sueco ni en español existe una palabra establecida para quien ha perdido el sur. Cuando cada vez más voces del Sur Global intentan hacerse oír, uno puede preguntarse si no nos vendría bien estar un poco desnortados.Thomas Wedérus. Barcelona