Libre de marcaEn el columnista, la decisi�n de prescindir de la actualidad es pol�tica y conscienteLe�n XIV en su tributo a los inmigrantes en Arguinegu�n.Actualizado Viernes,

junio

00:07Audio generado con IAUna o varias veces a la semana el articulista recoge un fragmento de actualidad y lo cuelga en su ventana. La redacci�n del peri�dico ordena cada d�a los hechos. Caben varios y decide su dimensi�n y ubicaci�n. El articulista escoge uno, s�lo uno, una muestra del paisaje; muchas veces se repite. Hay art�culos de an�lisis pol�tico y literarios o costumbristas; severos, juiciosos, �speros, ir�nicos, paisaj�sticos o sentimentales; densos o ligeros. Bustos dijo con raz�n que al columnismo le sobra an�lisis pol�tico. Quiz�s el columnismo digital, de consumo r�pido, ha imprimido un ritmo que el columnismo convencional no ten�a. Las buenas letras se han ca�do del columnismo porque las audiencias han sustituido al p�blico y la opini�n -doxa- o preferencia al an�lisis y al fondo.Cada jueves me planteo d�nde debo buscar y c�mo distinguir lo fundamental de lo accesorio. Una luminosa sonrisa de una ni�a adolescente sacudida y conmovida al paso del Papa en Madrid; un apote�sico discurso de Le�n XIV en el muelle de Arguinegu�n sobre la acogida de inmigrantes; contra las mafias, explotadores, �redes criminales�, �industrias de muerte� y traficantes de vidas. El Papa llam� ayer a la responsabilidad de los pa�ses de origen, de tr�nsito y de acogida: �Esa ni�a podr�a ser nuestra hija (...) y entonces la conciencia se queda sin excusas. La misericordia comienza con gestos peque�os: unas galletas y un poco de leche�. Reivindic� el �derecho a buscar refugio cuando la vida es amenazada� y tambi�n el �derecho a no tener que emigrar y permanecer en la propia casa (...) sin que la corrupci�n robe el pan de los pobres�.Una ejecuci�n a pleno sol en Barcelona; los tumultos de Belfast o el Princesa de Asturias para Julian Barnes. Comienza el Mundial de f�tbol. Y nuestra cloaca cotidiana. Me arranqu� con todo lo anterior para no repetirme. A veces una pluma huidiza decide sin justificarse escribir sobre las lavanderas de su pueblo durante el franquismo en pleno aluvi�n de corrupci�n en torno a S�nchez. La decisi�n de prescindir de la actualidad es pol�tica y consciente.Lo extra�o de nuestro momento y lugar es que percibimos lo global, espiritual y omnicomprensivo como una distracci�n porque nos corroe lo particular hasta tal punto que las andanzas de la monclovita Leire D�ez y sus trapicheos con la Fiscal�a son parte de lo fundamental, de lo que est� en juego; atrapa y detiene.