Varios Estados reclaman que la ESMA solo controle a los proveedores de criptoactivos “significativos” y no a todos
El camino de la UE para lograr unificar sus mercados de capitales ha dado un pequeño paso este viernes. Alguna de las resistencias que hay para dar más poderes a la Autoridad Europea de Mercados y Valores (ESMA, por sus siglas en inglés) se han vencido, según ha podido verse en el debate que han mantenido los ministros de Finanzas de la UE, el llamado Ecofin, en Luxemburgo. Para lograrlo, ha sido necesario descafeinar algo la propuesta que lanzó la Comisión hace ya más de medio año, especialmente en un punto: la vigilancia de las entidades proveedoras de servicios de criptoactivos. El consenso que se abre paso en el Consejo de la UE es que la ESMA se ocupe de controlar a las entidades “más significativas” y no a todas.
Este planteamiento está recogido en la carta que hace un par de semanas lanzaron los ministros de Finanzas de los seis grandes países de la UE (Alemania, Francia, Italia, España, Polonia y Países Bajos) para desatascar la situación, ya que, como se vio en el Ecofin anterior, había bastantes con reticencias sobre la propuesta que lanzada por la Comisión para centralizar varios elementos de la supervisión de mercados en la UE (las entidades proveedoras de servicios de criptoactivo y las llamadas infraestructuras de mercados, entidades como Euronext o Deutsche Börse). Este sexteto también planteaba que la asunción de más competencias por parte de la ESMA fuera gradual. Y, junto a sus planteamientos, había otro elemento importante en esa carta: se despejaban las dudas que pudiera haber de que Alemania estaba a bordo.












