Pensar en el Estadio Azteca (hoy Estadio Ciudad de México) como uno de los sitios más emblemáticos donde se han inaugurado tres mundiales de futbol, es también considerar lo histórico de México y su pasado. Ayer, tras la victoria de la selección mexicana, miles de aficionados se dieron cita en el coloso de Santa Úrsula, y muchos de ellos se fueron satisfechos con la victoria sobre Sudáfrica, qué dejó el marcador 2-0 favor México.Sin embargo, el más antiguo estadio azteca (o mexica) no está en Santa Úrsula sino en el Centro Histórico de la Ciudad México. De acuerdo con las evidencias arqueológicas, en el Valle de México sólo existió una cancha de Juego de Pelota prehispánica y perteneció a los mexicas: se ubicó muy cerca del Templo Mayor de Tenochtitlan, detrás de la hoy Catedral Metropolitana.A finales de los 90, se hicieron más hallazgos relacionados con la actividad ritual, sobre todo ofrendas “con pelotitas de hule”, cuenta el arqueólogo López Luján. Foto: Archivo/ EL UNIVERSAL¿Existieron otras canchas del Juego de Pelota en la Ciudad de México? La respuesta es no, de acuerdo con el arqueólogo y director del Proyecto Templo Mayor, Leonardo López Luján. No hay evidencias, por ejemplo, de que el Juego de Pelota se practicara en Tlatelolco o Cuicuilco, explica el investigador. “No se han encontrado canchas en Tlatelolco o en Cuicuilco, pero sí hay en Tula y Xochicalco; sí se practicó el Juego de Pelota allá, pero aquí apareció una gran cancha detrás de la Catedral, y apareció cuando se hizo el colector de aguas negras del año 1900, que se excavo en la calle de Guatemala, Leopoldo Batres excavó ahí y partió la cancha, no se dio cuenta y la atravesó”, explica.Cuenta que en 1968, cuando se construyeron las líneas 1 y 2 del Metro de la capital, el arqueólogo catalán Jordi Gussinyer fue el encargado de las excavaciones ar queológicas previas, y en ese momento volvió a resurgir la cancha del Juego de Pelota.[Publicidad]Fue entre las estaciones Zócalo y Allende, en la curva que las une, que una vez más se “rebana” la cancha. Sin embargo, en ese momento se dio el hallazgo de una ofrenda “espectacular que tiene piedra verde, una representación en miniatura de la cancha, con dos esferas, una blanca y negra, que representan la oposición en el Juego de Pelota, y, claro, las pelotas de hule; desde ese momento se comprobó, por segunda vez, que se estaba atravesando la cancha”, afirma el arqueólogo.Lopéz Luján explica que la cancha del Juego de Pelota en náhuatl es Teotlachco (el lugar de la cancha grande). A finales de los 90, se hicieron más hallazgos relacionados con la actividad ritual, sobre todo ofrendas “con pelotitas de hule”. Esos vestigios se exhibirán en el vestíbulo del Templo Mayor, en una exposición curada por la directora del museo, Patricia Ledesma, y por el titular del Proyecto de Arqueología Urbana, Raúl Barrera.[Publicidad]Hallazgos realizados en el templo al dios del Viento a un costado de la cancha del Juego de Pelota en el Templo Mayor. Foto: Archivo/ EL UNIVERSALFue el propio Barrera que descubrió, al lado del Templo del Dios del Viento o el Ehécatl, otro cabezal de la cancha del Juego de Pelota principal del recinto sagrado de Tenochtitlan. “En resumen, tienes varias excavaciones, desde 1900, luego en los 60, y ya con el Proyecto de Arqueología Urbana se encuentran ofrendas que hablan del Juego de Pelota, en años más recientes, con las excavaciones de Raúl Barrera”, explica López Luján. Pero no sólo es la evidencia arqueológica, sino que en el Códice Florentino se mencionan 78 edificios dentro del Recinto Sagrado, y de ellos, se menciona el Teotlachco. El arqueólogo apunta que también hay representaciones del Juego de Pelota en el Códice Matritense. “Puedes ver en la lámina 269 una imagen del recinto sagrado donde se dibuja la cancha de Juego de Pelota, ahí nos muestra su ubicación, un plano del siglo XVI, pero no sólo eso, también se menciona en los escritos de los frailes españoles cronistas, ellos mencionan la existencia de esa cancha”, detalla López Luján.[Publicidad]“Está corroborada su existencia, puedo decirlo. Publiqué en X, de broma, que ese sería el verdadero Estadio Azteca, no el de Santa Úrsula, pero claro que es a nivel de broma”, afirma el arqueólogo.Y aunque en este Mundial mucho se habla del Juego de Pelota por parte del gobierno, López Luján aclara que, por ejemplo, en Teotihuacán no está totalmente comprobado que existiera esa actividad lúdica y ritual. “Se encontró evidencia, pero no es contundente, que haría presumir en el tiempo “Preciudadela” una cancha del Juego de Pelota, pero la evidencia no es del todo contundente”, concluye el arqueólogo.[Publicidad]Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.