Cuando Elmir y Emina subieron al avión que los sacó de los Balcanes a finales de los noventa, lo hicieron con lo puesto, escapando de una de las mayores atrocidades de la historia moderna. Son oriundos de Srebrenica, la ciudad bosnia donde más de 8.000 personas fueron asesinadas por paramilitares serbios en julio de 1995. Algunos de sus familiares no sobrevivieron, pero ellos lograron escapar hacia Suiza antes de unirse, en 2001, a un programa de refugiados en Estados Unidos. Mientras intentaban reconstruirse desde cero en el frío estado de Wisconsin, jamás imaginaron que décadas más tarde estarían en la tribuna del estadio Bilino Polje, en Zenica, viendo a Esmir, su hijo de 21 años, convertir el penal definitivo que clasificó a su querida Bosnia y Herzegovina al Mundial 2026.Aquel disparo cruzado de Esmir Bajraktarević, cuya potencia venció al gigante Gianluigi Donnarumma y dejó a Italia fuera de la Copa del Mundo, obligó a sus padres a armar las valijas para viajar a Norteamérica. Así, las vueltas del destino volvieron a cruzar sus caminos: la gran cita del fútbol se jugará en la región que los refugió cuando no tenían nada. Un giro digno de película.Para entender el peso simbólico del delantero que brilla en el PSV Eindhoven de Países Bajos, hay que entrar al hogar donde se crió, en el barrio estadounidense de Appleton. En casa se comían platos bosnios, sonaba música balcánica y su padre le inculcó la pasión por el fútbol y sus raíces. Así se explican las imágenes de un pequeño Esmir jugando en el patio con la camiseta de Edin Džeko, el ídolo al que años más tarde terminaría clasificando a su segundo Mundial. "Es una sensación increíble, fue un sueño hecho realidad", sostuvo horas más tarde de convertirse en héroe. "Mis padres perdieron a muchos miembros de su familia. Srebrenica es algo que nunca olvidaré. La llevo en la sangre”, confesó ante The Blazing Musket.Futbolísticamente, se trata de una pieza importante para el entrenador Sergej Barbarez: un extremo derecho eléctrico, encarador y de gran cambio de ritmo. En la selección bosnia se ganó la titularidad jugando los 120 minutos ante Italia, sumado a que su consolidación en el fútbol neerlandés terminó de darle el roce necesario para no achicarse en escenarios pesados.— SportsCenter (@SC_ESPN) April 1, 2026