Miguel Martín I Níjar (Almería), (EFE).- Bajo la superficie transparente de las aguas de Cabo de Gata, una pradera de posidonia oceánica, una planta marina muy amenazada, crece con lentitud extrema -apenas un centímetro al año- y sostiene buena parte del equilibrio ecológico del Mediterráneo.
La Posidonia oceanica es una planta marina endémica cuya conservación centra cada vez más esfuerzos científicos y ambientales ante amenazas como el fondeo de embarcaciones, el calentamiento del mar o la degradación de la calidad del agua.
Ciencia ciudadana
Con gafas de esnóquel, cuaderno de observación y acompañados de especialistas del Centro de Buceo Isub, participantes en una jornada de seguimiento marino celebrada este miércoles en San José (Níjar, Almería) han podido observar de cerca un ecosistema submarino esencial para la biodiversidad, dentro de una actividad promovida por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN Med) con el patrocinio de las marcas automovilísticas Omoda y Jaecoo.
Pero el objetivo iba más allá de la divulgación. La actividad ha incorporado herramientas de “ciencia ciudadana”, un modelo mediante el que personas sin formación científica específica colaboran en la recogida de datos útiles para investigadores y gestores ambientales.









