La campaña de incendios empieza este viernes 12 de junio en Castilla y León, con un verano que temen agentes medioambientales, bomberos forestales y responsables políticos. El año pasado fue el peor que se recuerda en la comunidad, tanto por hectáreas quemadas como por el coste en vidas humanas que supuso.
¿Qué pasó el año pasado? ¿Cuánta superficie se quemó?
El 8 de agosto de 2025 empezó una oleada de incendios en Ávila, que no tardaría en extenderse a León, Zamora, Palencia y Salamanca, con hasta once fuegos de nivel máximo de gravedad, una categoría que se alcanza por su extensión o por afectar seriamente a núcleos de población o infraestructuras.
El pasado verano se produjeron incendios muy graves en Castilla y León, que afectaron especialmente a estas cuatro provincias. Fruto de estos incendios, fallecieron cinco personas: tres voluntarios, un bombero forestal y otro bombero forestal que murió cuando se desplazaba a un conato.
En total se quemaron 171.900 hectáreas, según confirmó la semana pasada el consejero en funciones, Juan Carlos Suárez-Quiñones, un poco superior a la cifra que dio en su comparecencia en el parlamento autonómico, cuando habló de 143.880 hectáreas, de las cuales más de 40.000 eran superficie arbolada.








