El volcado del grupo de whatsapp que ha aportado a la jueza la vicepresidenta valenciana, Susana Camarero, es una metáfora de un Consell y un líder, Carlos Mazón, que estaban en modo avión el día que más y mejores decisiones había que tomar para evitar las consecuencias de una terrible dana.

Por un lado, revela que Mazón pretendió una especie de coordinación, porque daba órdenes a sus consellers, aunque todas tendentes no a hacer algo, sino a que pareciera que se estaba haciendo algo: “Vamos a inundar de datos a los medios hoy, ¿vale? Desprende sensación de estar alerta que te cagas. Y a la gente le calma, que es lo importante”. Lamentablemente, había que hacer lo contrario, poner a la gente en alerta para que pudiera autoprotegerse con datos preciosos, no abundantes.