Guadalajara amaneció nublada y silenciosa, sin la estridencia del trajín cotidiano, como si estuviera a la expectativa; en estricto cumplimiento al decreto emitido por el gobierno del estado para no colapsar la movilidad en la ciudad durante la inauguración del Mundial, en las escuelas no hubo clases, los burócratas no llegaron a sus oficinas y algunas empresas permitieron el teletrabajo.Desde temprano las calles que llevan al centro tapatío fueron llenándose de aficionados al fútbol que caminaban con el objetivo de alcanzar un sitio en el Fan Fest para apretarse con otros y ver en las pantallas gigantes la inauguración del evento y el partido inaugural.Desde temprano las calles que llevan al centro tapatío fueron llenándose de aficionados al fútbol que caminaban con el objetivo de alcanzar un sitio en el Fan Fest.