Esta novela es el resultado de dos cristalizaciones. O, mejor dicho, es el correlato de dos conversiones. Y las dos tienen a la Guerra Civil como centro irradiador. El barcelonés Joan Sales (1912-1983) es un discreto corrector y maestro de catalán. En julio de 1936 ingresa voluntariamente en la Escuela de Guerra de la Generalitat. Se incorpora a la columna Durruti, en Madrid, más tarde participa en los frentes de Valencia y de Aragón y, finalmente, en las columnas Macià-Companys. Sales acaba la guerra con el grado de comandante del ejército republicano y tiene que abandonar a pie la Cataluña vencida, camino del exilio. Al finalizar el conflicto bélico, está totalmente transformado: el seguidor del filólogo Pompeu Fabra se ha convertido en escritor, ya solo concibe mirar el mundo desde la literatura.Pero eso no es todo: el joven Sales proviene de la militancia política. En 1929, participa en la creación de una primera célula del clandestino Partit Comunista Català, que en los años de la Segunda República se fusiona en el Bloc Obrer Camperol, un intento de aliar el comunismo obrero con el catalanismo radical. Pero en los primeros meses de la guerra su militancia comunista se tambalea. Quizás su amistad con Andreu Nin y su trágico asesinato y la relación epistolar con el poeta Màrius Torres, dotado de una singular espiritualidad, aceleran su desencanto ideológico. En enero de 1939 es un hombre nuevo, convertido ya definitivamente al catolicismo. Incerta glòria, la novela empezada en el exilio mexicano y que conseguirá publicar en la Barcelona gris y negra de 1956, a pesar de los implacables recortes de la censura franquista, es el correlato literario necesario que explica figuradamente sus dos conversiones.La experiencia y las lecciones de la guerra llevan a Sales al cristianismo y propician la cristalización de un escritor. Pero paga un precio muy alto. Cuando termina la guerra, el autor y los personajes de Incierta gloria parece que despiertan de un extraño sueño: han dejado de ser jóvenes. “Mi juventud no fue sino una tormenta tenebrosa,/ atravesada aquí y allá por brillantes soles...”, recuerda a su admirado Baudelaire en unos versos que parecen corroborar que el tiempo de gloria es el de la juventud, entendida como la única etapa de la vida atravesada por el amor y la muerte dentro de una búsqueda constante del absoluto.Sales siente la necesidad de justificarse, como queriendo preservar del olvido todo lo que fue su experiencia bélicaComienza una gran aventura. Sales siente la necesidad de justificarse, como queriendo preservar del olvido todo lo que fue su experiencia bélica. Peregrino entre las sombras, a la búsqueda de una gloria eterna, da la impresión de no haber dado nunca por terminada la guerra, de no haber vuelto de su exilio, de haber pasado “al otro lado” y haber conservado un particular sentimiento de extrañeza. Personaje transfigurado en Lázaro, aparece como un carácter grave para quien la guerra es una desolada iniciación a la vida. Por esto, concibe la literatura como testimonio y sólo comprende su papel de escritor como el compromiso de un superviviente y con la angustia del sacrificio inútil de los muertos en la guerra.Ya es casi un tópico recordar que Incierta gloria es la primera novela publicada que muestra la Guerra Civil española desde el punto de vista de los vencidos. Pero, además, tiene la pretensión de comunicar la complejidad moral que tres años de guerra les infligieron. Su aspiración es polémica: narrar la guerra evitando lecturas simplificadoras basadas en la división entre buenos y malos, desde una perspectiva nacionalista catalana, republicana, pero al mismo tiempo católica, que denuncia con virulencia tanto el fascismo como el anarquismo, tanto a los negros como a los rojos. Debe su título a un verso shakespeariano de Los dos caballeros de Verona, “the uncertain glory of an April day”, elegido en recuerdo de un intenso día de primavera, el 14 de abril de 1931, símbolo de todas la ilusiones de una generación.Con el mismo cristianismo torturado de Nikos Kazantzakis (del que tradujo al catalán El Cristo de nuevo crucificado), Sales propone una visión global de la aventura humana con una perspectiva metafísica que alimenta el tema del mal y de sus motivos (desesperanza, odio, violencia, suicidio) y el de la salvación (gracia, amor, combates interiores y exteriores). La novela cuenta la historia de cuatro personajes en relatos casi autónomos: el de un burgués anarquista desde el frente de Aragón. Las cartas que su mujer envía al excéntrico Juli Soleràs desde la retaguardia. Y el relato autobiográfico de un soldado católico en las filas republicanas. Soleràs no es el personaje principal de la novela, sino una verdadera contrafigura. Sus iniciales coinciden con las suyas y con las del stendhaliano Julien Sorel de Le Rouge et le Noir. Instalado en la duda, cita constantemente a Baudelaire, Nietzsche, Schopenhauer, Kierkegaard y Sartre. Se interesa por las perversiones sexuales y lanza exabruptos para sorprender a sus compañeros, obsesionado con lo “obsceno y lo macabro”. Y es el único que muere joven, y solo podía morir como perdedor. Su dramático final, renunciando a convertirse en vencedor, ayuda a entender su caída y redención: la lección de Soleràs consiste en aceptar la derrota y el fracaso como componentes esenciales de la vida.La indiferencia de unos y el resentimiento de otros acogieron la novela con un respetuoso silencio. La traducción al francés, propiciada por Juan Goytisolo, y la primera traducción al castellano, de Carlos Pujol, ampliaron los lectores y sus interpretacionesCuando la novela de Sales fue publicada por primera vez, la indiferencia de unos y el resentimiento de otros la acogieron con un respetuoso silencio. La traducción al francés, propiciada por Juan Goytisolo, y la primera traducción al castellano, a cargo de su gran amigo, poeta y editor Carlos Pujol, ampliaron los lectores y sus interpretaciones comparatistas comparándolo con Jan Patocka y Leonardo Sciascia. La nueva traducción de Gonzalo Torné merece encontrar a una nueva generación de lectores interesados en esta singular novela de la derrota, la memoria y la conversión moral del sujeto moderno atravesado por la guerra.Incierta gloriaJoan SalesTraducción de Gonzalo TornéAnagrama, 2026520 páginas. 23,90 euros
La primera gran novela que mostró la Guerra Civil desde el punto de vista de los vencidos
De oficial republicano a escritor católico, la conversión moral de Joan Sales se destila en la novela de la derrota ‘Incierta gloria’: una obra sobre la complejidad moral de la guerra










